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MOZART
y su música de cámara para cuerda con viento

Del 17 al 31 de enero de 2011
cartel
Auditorio Municipal de Logroño 20,30 horas

Entrada Libre · Plazas Limitadas

PRIMER CONCIERTO: LA FLAUTA.
Lunes, 17
de enero de 2011

SEGUNDO CONCIERTO: EL CLARINETE.
Lunes, 24
de enero de 2011

TERCER CONCIERTO: EL OBOE.
Lunes, 31
de enero de 2011

MOPrograma del primer concierto
· La flauta

Lunes, 17 de enero de 2011, 20,30 horas
ZAPrograma del segundo concierto
· El clarinete

Lunes, 24 de enero de 2011, 20,30 horas

RTPrograma del tercer concierto
· El oboe

Lunes, 31 de enero de 2011, 20,30 horas

Introducción

Franz Joseph Haydn manifestó en una ocasión al padre de Mozart, Leopold, que su hijo era «el más grande compositor que conozco, en persona o de nombre». El otro gran representante de la trinidad clásica vienesa, Beethoven, también confesaba su veneración por la figura del músico salzburgués, mientras que el escritor y músico E. T. A. Hoffmann consideraba a Mozart, junto a Beethoven, el gran precedente del romanticismo, uno de los pocos que había sabido expresar en sus obras aquello que las palabras son incapaces de insinuar siquiera. Son elogios elocuentes acerca del reconocimiento de que gozó Mozart ya en su época, y que su misteriosa muerte, envuelta en un halo de leyenda romántica, no ha hecho sino incrementar. Genio absoluto e irrepetible, autor de una música que aún hoy conserva intacta toda su frescura y su capacidad para sorprender y emocionar, Mozart ocupa uno de los lugares más altos del panteón de la música.

Su obra, original y poderosa, abarcó géneros tan distintos como la ópera bufa, la música sacra y las sinfonías. El compositor austríaco se hizo célebre no únicamente por sus extraordinarias dotes como músico, sino también por su agitada biografía personal, marcada por la rebeldía, las conspiraciones en su contra y su fallecimiento prematuro. Personaje rebelde e impredecible, Mozart fue, junto con Händel, uno de los primeros compositores que intentaron vivir al margen del mecenazgo de nobles y religiosos, hecho que ponía de relieve el paso a una mentalidad más libre respecto a las normas de la época. Su carácter anárquico y ajeno a las convenciones le granjeó la enemistad de sus competidores y le creó dificultades con sus patrones.

En las semanas que siguieron al estreno de Las bodas de Fígaro en Viena (1 de mayo de 1786), Mozart se refugió en la música instrumental: el primer gran Trío con piano K. 496 y el Divertimento K. 563, vieron la luz mientras Mozart afrontaba serias dificultades materiales. Sin duda este último estaba destinado a las veladas musicales de su amigo y hermano de logia Michael Puchberg, siempre caritativo y generoso con él. La elección tonal (mi bemol mayor) está impuesta por el destinatario, hermano masón. Así pues, puede verse aquí una obra en clave, una obra de alianza, de fraternidad, en la que Mozart no tuvo más que dejar hablar a su corazón como siempre hacía cuando se dirigía a sus hermanos.

En la época de Mozart, el cuarteto (o el quinteto) que asociaba a las cuerdas un instrumento solista, era un género a medio camino entre la música de cámara seria y el divertimento. Pero Mozart supo trascender, en medida creciente, los límites del estilo galante con el Cuarteto con flauta K. 285 y, después, con el hermano Cuarteto con oboe K. 370 y, en fin, con el sublime Quinteto con clarinete K. 581. El cuarteto para oboe y cuerdas fue dedicado a Friedrich Ramm, primer oboísta de la orquesta de Munich y uno de los más grandes virtuosos de su tiempo, según numerosos testimonios. Pese a sus restringidas dimensiones, este cuarteto en tres movimientos, de una concisión perfecta, es digno de comparación con el gran quinteto con clarinete.

El cuarteto con piano es un género relativamente poco extendido en la historia de la música. Raros son los compositores que se aplicaron a él después de Mozart, y éste parece haber agotado todas las posibilidades que le ofrecía este marco instrumental problemático del que fue el verdadero pionero.

Intérpretes

Peter Verhoyen, flauta (Bélgica)
Solista de piccolo de la Royal Flanders Philarmonic Orchestra y profesor de piccolo en los Reales Conservatorios de Amberes y Bruselas.

Frank Coryn, clarinete (Bélgica)
Primer clarinete en la orquesta sinfónica de Flandes y profesor del Real Conservatorio Superior de Gante.

Thomas Indermühle, oboe (Suiza)
Responsable de la clase de oboe en la Musikhoschule de Karlsruhe desde 1989. Ha grabado con Camerata, Philips, EMI y Claves.

Vadim Tsibulevsky, violín (Rusia)
Concertino de la Netherlands Philarmonic Orchestra, y concertino invitado en la Flemish Radio Orchestra, Residence Orchestra y WDR Symphony Orchestra en Colonia.

Cristian Ifrim, viola (Rumanía)
Primer violín de la Orquesta Filarmónica George Enesco de Bucarest. Es invitado como solista de viola por las orquestas de Sevilla, Pamplona, Bordeaux, Bucarest, Lille y Orquesta Internacional de Italia.

Herwig Coryn, violonchelo (Bélgica)
Concertino de la Orquesta de la Radio y la Televisión de Bélgica y profesor de violonchelo en el Antwerp Royal Conservatory. En 1987, se sumó a una de las orquestas de cámara más importantes del mundo, «I Fiamminghi», y desde 2001 es concertino de la Orquesta Sinfónica de Navarra.

Eva Fontalba, piano (España)
Profesora pianista acompañante del Conservatorio Profesional de Música de La Rioja. 

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