El Espíritu Occidental de la
Parte I
Alfred Schnittke (1934-1998)
Suite en un estilo antiguo para violín y piano (1972)
· Pastorale · Balletto · Minuetto · Fuga · Pantomina
Igor Stravinsky (1882-1971)
Dúo concertante para violín y piano (1932)
· Cantilena · Églogas I y II · Giga · Ditirambo
Parte II
Sergei Prokofiev (1891-1953)
Sonata No. 2 en Re Mayor para violín
y piano op. 94 (1943)
· Andantino · Allegro · Andante · Allegro con brio
Sergei Prokofiev (1891-1953)
Tres piezas para violín y piano del Ballet «Cinderella»
Intérpretes:
Alissa Margulis, Violín
Francesco Piemontesi, Piano
Con la muerte de Alfred Schnittke el 3 de agosto de 1998, la música rusa perdió a uno de sus más destacados compositores en activo, tras la muerte de Dimitri Shostakovich en 1975. Schnittke falleció relativamente joven, a los 83 años, es decir, pertenecía a la generación del georgiano Giya Kancheli y de la tártara Sofía Gubaidulina, por citar dos relevantes creadores, nacidos, igual que él, en la extinta Unión Soviética.
Nacido en Engels, a orillas del Volga, cerca de Saratov, el 24 de noviembre de 1934, Schinittke perteneció a una familia de emigrantes judios de origen alemán, instalada en la Unión Soviética desde 1926. Cuando contaba doce años de edad su familia se trasladó a Viena y allí comenzó sus estudios de piano con Charlotte Ruber. Dos años después volvió a Rusia, sumando a la continuación de estudios de piano, los de dirección coral. En 1953 ingresó en el Conservatorio de Moscú para estudiar contrapunto y composición con Yevgueni Golubev y orquestación con Nicolai Rakov. En esos años, el maestro que más influyó en él fue Phillip Herschkovitz, discípulo de Antón Webern, quien le introdujo en la música serial. En 1961 se graduó, ingresando en al Unión de Compositores Soviéticos al tiempo que pasaba a ser profesor de instrumentación en el Conservatorio de Moscú. A partir del año 1962 compuso un gran número de partituras cinematográficas entre ellas La historia de la vida de un actor desconocido , El Vals , Nieve caliente , Pequeñas tragedias , Larisa , Eugenio Oneguin , Otoño , Al-mas muertas , El perro de lanas blanco , Aventuras de un dentista , etc.
Aunque Schnittke falleció a los 54 años, su obra sinfónica y de cámara es muy considerable, como lo es su aportación al mundo coral, a la canción (citemos, por la importancia de su autora, los Tres poemas de Marina Tsvetayeva ) e incluso a la escena, como El úndécimo mandamiento , El sonido amarillo y La vida de un idiota .
Temperamento dramático, la música del maestro ruso se puede adscribir a un serialismo visto desde la tonalidad. Es música potente, de gran vitalidad y a la vez, reflejo de un tiempo y de un país sin verdadera libertad, es decir marcada por el sufrimiento y hasta la angustia.
En 1971 llegó a ser profesor de Composición en el Conservatorio de Moscú y pocos años después, su música, encarnación para algunos de las cualidades desintegradas de una personalidad, pasada por Viena, por la más restrictiva y vigilante censura política soviética y por la vanguardia centroeuropea, comenzó a ser escuchada en las mejores salas de occidente. Grandes intérpretes soviéticos como el violinista Guidon Kremer, el altista Yuri Bashmet y el violonchelista Mstlav Rostropovich, la tocaron con frecuencia, sorprendiendo a las audencias por su atrevimiento, variedad de estilo y carácter, fruto de su enorme cultura musical, y de esa habilidad por trastocar el curso previsible de una partitura.
En 1985 sufrió un ataque al corazón, pero siguió componiendo obras como el Concierto para piano a cuatro manos y orquesta , el Concierto núm. 2 para violonchelo , o el Cuarteto de cuerdas num. 4 . En 1990 se trasladó a vivir a Hamburgo, donde falleció el 3 de agosto de 1998.
En la capital hanseática estrenó Historia de Johann Fausten , una de sus últimas obras.
La suite de estilo antiguo para violín y piano (o clave) data del año 1972 y conoció su estreno en Moscú al año siguiente.
El año 1931, Stravinsky conoció al joven violinista Samuel Dushkin, que pronto le pidió que escribiese alguna obra para él, mediando la editora Schott. Al principio el compositor se resistió, pues consideraba que no era el violín instrumento que dominase hasta el punto de poder explotar sus posibilidades, pero al fin cedió a los deseos de la editora, y animado por su amigo Paul Hindemith, escribió el Concierto para violin y orquesta , estrenado en Berlín en octubre de 1931 por Samuel Dushkin y la Orquesta de la Radio, dirigida por Stravinsky. Este fue el comienzo de una colaboración amistosa con Dushkin, con quien formó dúo durante las temporadas 1932-33 y 1933-39. Para sus recitales nacieron algunos arreglos para violín y piano y el Dúo concertante, en cinco movimientos, única obra escrita originalmente por Stravinsky para una combinación instrumental que no le gustaba demasiado.
Compuesto, como el Concierto , en Voreppe, entre diciembre de 1931 y el 15 de julio de 1932, para entonces Stravinsky, merced a su trabajo junto a Dushkin, se había ya iniciado a la técnica trascendente del violín, de modo que podia acometer con mayores garantías de éxito, esta pieza., según él «un trabajo de versificación musical» inspirado en poetas bucólicos e la antigüedad. Por otra parte, con el Dúo concertante , el compositor ruso deseaba abrir camino a su producción en el campo de la música de cámara., para él mucho más accesible que el de las grandes orquestas, siempre muy costosas y ubicadas únicamente en las grandes ciudades. Esta es la razón por la que decidió arreglar para violín y piano el material de Pergolesi y de Tchaikovsky que había usado en Pulcinella y El beso del hada , lo que hizo con los titulos de Suite italiana y Divertimento .
Toda esta música la tocó con Dushkin en sus recitales por Europa aquellos años. Stravinsky se refirió en Crónicas de mi vida a la conexión que hubo entre el Dúo Concertante y la lectura del libro de su amigo Charles-Albert Cingria sobre Petrarca. Atendía allí el escritor a la necesidad de reglas cuanto más estrictas mejor, para el lirismo. Una cosa es la facultad para ser lírico, que existe siempre, y otra la capacidad de expresarlo, la cual depende de una cierta artesanía y composición que ha de ser aprendida y practicada. Si el Dúo concertante, obra basada en esa teoría, consiguió reflejar ese lirismo pastoril de los poetas antiguos, es cuestión ardua y controvertida pero no hay duda de que estamos ante una obra transida de lirismo fresco y despreocupado. Por ejemplo, es difícil tomar como «cantilena» el rítmico primer movimiento, basado en dos ideas contrastadas que se presentan por separado y unidas. El aire pastoral puede, en todo caso, verse en la primera Egloga y en la simpática Giga , uno de los pasajes más vibrantes y alegres de la obra de Stravinsky. El lirismo se manifiesta en la segunda de las Eglogas , aunque de modo más seco que en el Ditirambo final, movimiento que ha sido calificado como «de gran belleza».
El Ditirambo , tan libre y románticamente lírico, desafía esa necesidad de atenerse a las reglas, más aún si es analizado. De donde se deduce que no debemos hacer demasiado caso a los compositores cuando explican sus obras con palabras. El Dúo concertante fue estrenado el 28 de octubre de 1932 en la Casa de la Radio de Berlín. Igor Stravinsky tocaba el piano y Samuel Dushkin era el violinista.
Además de sus nueve espléndidas sonatas para piano, Serguei Prokofiev (1891-1953) compuso una sonata para violonchelo y piano, y dos para violín y piano. De estas últimas, la núm. 2 en Re mayor , Op. 94, fue compuesta originalmente para flauta y piano. El gran violinista David Oistrakh (1908-1974) estuvo presente en el estreno, realizado en Moscú el 7 de diciembre de 1943 por el flautista N. Kharkovsky y el pianista Sviatoslav Richter. Tanto le gustó la obra, y su virtuosístico y pujante clasicismo , que pidió al compositor de Sontsovka (Ucrania) una transcripción para violín y piano. Prokofiev no dudó en hacerla y como tal se estrenó el 17 de junio de 1944 en Moscú, interpretada esta vez por David Oistrakh y el pianista Lev Oborin.
Conviene recordar que Prokofiev había ya compuesto la Sonata núm. 1, en Fa mayor Op.80 , para violín y piano, finalizada en 1946 y otra Sonata en Do mayor para dos violines, Op. 56, en 1932. Y conviene recordar también sus dos preciosos conciertos para violín y orquesta, el juvenil Concierto núm. 1 en Re mayor Op. 19 , y el concierto num. 2 en sol menor Op. 63. Si en el primero contó con la ayuda del violinista polaco Raul Kochanski, gran amigo y colaborador de Falla, aunque el estreno lo hizo en París el francés Marcel Darrieux, para el segundo, estrenado en Madrid el 1 de diciembre de 1935, fue otro excelente violinista , Robert Soetens, a quien Prokofiev acompañó al piano en una extensa gira en la cual visitaron España, Portugal, Marruecos, Argel y Túnez. En esos recitales ambos artistas interpretaron a Beethoven y a Debussy. Pronto el Concierto núm. 2 sería ejecutado en Moscú por Fischmann y en los Estados Unidos por Jascha Heifetz.
Es decir, Porkofiev estuvo en contacto a lo largo de su vida con violinistas de primer rango y sus obras para violín y piano, dos violines, o violín y orquesta, son de extraordinaria calidad desde el punto de vista instrumental y ¿quien lo duda?, por su contenido estrictamente musical. Todavía en mayo de 1947 compuso, pensando en los alumnos del Conservatorio de Moscú, una Sonata para violin solo, Op. 115.
La transcripción para violin y piano de la Sonata para flauta y piano Op. 94 , relegó a un segundo plano a la original, aunque los flautistas la elevan por encima de la de violín al considerar sus melodías y ornamentación más adecuada a los recursos de la flauta. Obra muy clásica, con un primer movimiento en forma sonata, un segundo «scherzo», muy hábil en su elaboración; un tercero «andante», integrado por una expresiva romanza en fa mayor; y un cuarto, de evidente dificultad para el violín y el piano.
El 21de noviembre de 1945, en el Teatro Bolshoi de Moscú, Porkofiev pudo estrenar su hermoso ballet Cenicienta Op. 87 , en el que había trabajado desde 1940. El argumento lo trazaron el propio compositor y Nikolai Volkov, y la coreografía era de Rostilav Zájarov, el cual provenía del teatro Kirov de Leningrado, donde había realizado entre otras, la coreografía de La fuente de Bajchisarai , sobre Pushkin, con música de Boris Asafiev. Prokofiev había imaginado a Cenicienta encarnada por Galina Ulanova, entonces la mayor estrella de la danza en Rusia. Pero esta se dio cuanta de que la música de Cenicienta no tenía la fuerza, originalidad y belleza de la que en 1936 Porkofiev había compuesto para Romeo y Julieta . Chocó además con el compositor en varias ocasiones, por ejemplo cuando sugirió que diese a Cenicienta el etéreo y delicado motivo del Hada Madrina.
Prokofiev se negó en rotundo. El papel principal no lo hizo, pues, Ulanova, en el estreno, sino la ucraniana Olga Lepechinskaia, seis años más joven que Ulanova, formada en Moscú y no en Leningrado como esta, aunque es justo consignar que la gran bailarina petersburguesa lo encarnaría en numerosas ocasiones dentro de la misma producción.
Igual que con Romeo y Julieta , Prokofiev elaboró tres suites de Cenicienta, integrados por veintitrés números en total, reorquestando y añadiendo enlaces con fragmentos nuevos. También transcribió al piano con los números de opus. 95, 97 y 102, diecinueve piezas de Cinderella. Hoy escuchamos tres piezas de este casi tchaikovskiano ballet en transcripción para violín y piano. Ya Prokofiev en su Op. 97b puso violín a varias de las piezas para piano recogidas en Op. 97 (diez piezas para piano de Cenicienta ). Con la partitura de Cenicienta Prokofiev volvió al mundo de los cuentos infantiles que tanta fama le habían dado gracias a obras como Pedro y el lobo, Op. 67.
Alissa Margulis. Violín
Alissa Margulis nació en 1981 en una familia de músicos rusos en Friburgo, Alemania. Con cuatro años empezó a tocar el violín con el Maestro W. Marschner así como el piano.
Ha hecho su primer concierto a los 7 años, tocando un Concierto de Vivaldi con los Solistas de Budapest, demostrando su gran personalidad musical a pesar de su temprana edad. Desde entonces está dando regularmente conciertos en la televisión y en la radio.
A los 10 años gano el primer premio en «the Spohr youth competition» y luego el primer premio del concurso de jóvenes músicos en Alemania.
A los 13 años se convierte en alumna del distinguido profesor de violín Zakhar Bron. Estudió con él hasta el año 2003 en la Escuela Superior de Música en Colonia.
También ha trabajado con la profesora Ana Chumachenko en la Academia L. Perosi de Biella, en Italia.
Ha recibido consejos musicales y ha participado en masterclasses de Vladimir Spivakov, Ida Händel, Shlomo Mintz, Gyorgy Pauk, Herman Krebbers, Ivry Gitlis.
Alissa es la ganadora de multitud de premios nacionales e internacionales.
En 2002 recibió el Premio de «Encouragement» bajo el patrocinio de Daniel Barenboim «Pro Europa» en Berlín.
Ha colaborado con músicos como David Geringas, Gérard Causse, Bruno Canino, Martha Argerich, Pavel Gililov, Vladimir Mendelssohn, Massimo Quarta, Oleg Maisenberg.
Ha obtenido una beca de la Deutsche Stiftung Musikleben y en 2003 ganó el Premio de Jóvenes Solistas Concertantes en Bruselas.
En 2004 ha actuado en numerosos conciertos, en este año recibió la «Nouvelle Lauréate 2004» en el Juventus Festival de Cambrai, Francia.
Desde 2004 trabaja con Augustin Dumay en la Chapelle Musicale Reine Elisabeth. Ha sido invitada a tocar en el Proyecto Martha Argerich en el Festival de Lugano en 2005.
En Diciembre 2005 ha sido escogida para ofrecer el concierto más importante que se da cada año en «La Chapelle» de Bruselas.
El próximo mes de Abril tocara en el «Palais des Beaux Arts» de Bruselas en la sala grande, donde pasan los intérpretes más importantes.
Francesco Piemontesi. Piano
Francesco Piemontesi nacido en 1983 en Locarno, Suiza. Comenzó a tocar el piano a los cuatro años, y en el 2003 completó los estudios con Prof. Nora Doallo, consiguiendo el diploma del Musikhochschule, Lugano. Está actualmente estudiando con Prof. Arie Vardi en el «Hochschule für Musik und Theater», Hannover.
Paracompletarsuformación,FrancescoPiemontesi ha recibido clases magistrales con Alexis Weissenberg, Homero Francesch y Bernd Glemser y recibe un importante consejo musical de Cécile Ousset.
Desde que dio su primer recital en 1994, ha actuado por toda Europa, en Japón y Corea y en los Estados Unidos.
Francesco Piemontesi ha actuado junto con «London Mozart Players», las Orquestas de Cámara de Zurich y Lausanne, la Orquesta de la Radio Italo-Suiza y «European Strings» trabajando con directores como Lawrence Foster, Howard Griffiths, Christian Arming y Matthias Aeschbacher.
Sus trabajos en el campo de la música de cámara incluyen actuaciones con Yuri Bashmet, Heinrich Schiff, Anne Queffélec, el ‘Sine Nomine Quartett' y con miembros de laq Orquesta Filarmónica de Berlín.
En Diciembre de 2006, Piemontesi hará su debut con la ‘Academy of St. Martin in the Fields'. La temporada 2005 / 2006 verá a Francesco actuar con la ‘Saarbrücken Radio Symphony Orchestra' en un concierto retransmitido en directo por cuatro emisoras de radio alemanas y por Radio France.
Francesco Piemontesi ha realizado numerosas grabaciones para radio y televisión retransmitidas por SRG en Suiza, ORF en Austria, SWR, HR, MDR, SR, 3Sat y Deutschlandfunk en Alemania, Radio France, Antena 3 en España, MBC-Television en Corea y un CD editado con su representación del Concierto para PianoK.413 deMozart juntoal ‘Ministrings Lucerne'. Le han aceptado por el ‘Orpheum' para la promoción de jóvenes solistas y ha sido recompensado con una beca por la ‘Migros Foundation'. Durante las últimas dos temporadas, Francesco ha sido el Director Artístico del Festival de Música de Cámara de Bellinzona.