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El Texto Iluminado
Imprime la leyenda.
Filmando el mito

6 febrero al 6 marzo 2007
cartel
Cines Moderno. Plaza Martínez Zaporta, 5. Logroño
20,00 h
VENTA DE LOCALIDADES Y DE ABONOS PARA EL CICLO EN LA TAQUILLAS DE LOS CINES, ANTES DE LA SESIÓN.
La vida privada de Sherlock HolmesLa vida privada de Sherlock Holmes
The Private Life of Sherlock Holmes / 1970. EEUU. Mirisch Company/ Nigel Films/ United Artists. 125 minutos. V.O.S.E.
6 DE FEBRERO DE 2007
Pat Garrett & Billy the KidPat Garrett & Billy the Kid
1973. EEUU. Metro GoldwynMayer. 122 minutos [versión restaurada en 1988]. V.O.S. E.
13 DE FEBRERO DE 2007
Carmen JonesCarmen Jones
1954. EEUU. Otto Preminger/Twentieth Century Fox. 105 minutos. V.O.S.E.
20 DE FEBRERO DE 2007
El Hombre que mató a Liberty ValanceEl Hombre que mató a Liberty Valance
The Man Who Shot Liberty Valance / 1962. EEUU. Ford Productions/ Paramount. 122 minutos. V.O.S.E.
27 DE FEBRERO DE 2007
Let it BeLet it Be
An intimate bioscopic experience with THE BEATLES [TÍTULOS DE TRABAJO: BEATLES AT WORK Y GET BACK] / 1970. Reino Unido. Apple Films/ United Artists. 81 minutos. V.O.S.E.
6 DE MARZO DE 2007

ÁLBUM (EN) BLANCO

Esta vez vamos a iluminar los textos poco fijados, aquellos que dependen de la oralidad, del folklore, de la leyenda y de los avatares de su transmisión más que de la edición en imprenta. Las películas partirán de la vida propia de una extraña pareja, de un mito femenino reformateado en numerosas ocasiones, de un relato olvidado, de un romance del Oeste, de un cancionero pop. Textos que no se han clausurado nunca porque siguen rehaciéndose en el imaginario, entre otras cosas gracias al efecto de reescritura que supone el cine. Los personajes que las protagonizan nos son tan familiares (o más) que algunos familiares. Circulan por nuestras conversaciones y ficcionario con absoluta autonomía, incluso desprendidos de su primerahorma literaria (los que disponen de ella). Personajes e historias de las que nos hemos apropiado. Mitos que alimentan nuestra forma de entender algunas cosas. Pura e inagotable fascinación y libre juego.

Sherlock Holmes y su escudero el doctor Watson están legitimados por las novelas que les dedicó Conan Doyle, de acuerdo, pero con el tiempo han hecho su vida, muy privada, por cierto, al menos tal y como la imaginaron Billy Wilder y su guionista Izzy Diamond. Y quién no ha imaginado una aventura para Holmes, y quién no lo ha tratado con los mismos visos (es decir, de ver) de realidad que -pongamos- la Policía Montada del Canada. Claro que Holmes existe de verdad, cómo no va a existir, si sabemos más de su vida privada que de la de la mayor parte de la gente que conocemos. Nos importa más la verosimilitud que la verdad. Y aquí no nos hacemos los suecos, sino los griegos, especialmente uno muy agudo de Estagira que caló muy pronto la verdad de los poetas y prefería una ficción verosímil a una verdad inverosímil (el género que más abunda y la razón por la que la poesía es excepcional). En consecuencia, el emblema del ciclo lo hemos robado de una suerte de tragedia griega acaecida en Shinbone, localidad del Oeste americano, localidad de Ford, de John Ford. Allí se ventila un caso de ascenso político, un caso de celebridad local con trasfondo de caso borgiano (¿tema del pistolero y del héroe?). La comunidad, el coro prefiere imprimir la leyenda: celebrar el texto. Y en este tenor nos volverá a ser contada la leyenda de la Mujer/Carmen transportada a la comunidad afroamericana de los años 50, y la de Pat Garrett y Billy el niño al modo de una balada interpretada por Bob Dylan y la del fin de The Beatles sobre el tejado de los Estudios Apple. El oído es muy importante en este ciclo, pues Carmen, Dylan y los Beatles siguen en el microsurco de nuestras vidas y hasta el maravilloso y breve concierto de violín que Micklós Rozsa compuso para Sherlock Holmes hace revivir de sus cenizas de pipa al detective de Baker Street. Además, incluso esta versión de los años oscuros de Holmes o la leyenda del hombre que mató a Liberty Valance fueron merecedoras de novelizaciones posteriores a la imprenta dinámica del cine.

Por si fuera poco, las cinco películas que hemos reunido cuentan con su propia leyenda, muchas veces impresa: en La vida privada de Sherlock Holmes las secuencias eliminadas (y nunca recuperadas), la personalidad de Robert Stephens, el concierto de violín; Carmen Jones es una de las obras menos vistas de Otto Preminger y el musical de Broadway del que partía constituyó en su estreno un fracaso (y sin embargo, verán qué película); Pat Garret y Billy the Kid fue cortada y montada luego en montajes distintos para televisión, reestrenos y DVD, es uno de los textos más provisionales que se recuerdan (vamos a ver la versión más completa de la película) y añádase la leyenda en activo de Bob Dylan; El hombre que mató a Liberty Valance nos ha inspirado el pie del ciclo y Let It Be consiste en la leyenda de la desaparición del grupo cruzada con la leyenda de la grabación del propio disco.

En blanco, como la página en blanco, como la pantalla en blanco: superficies sobre las que se imprime la leyenda. En cada impresión, se reproduce la emoción y la responsabilidad de la primera vez. Entre el 6 de febrero y el 6 de marzo, se apagarán cinco veces las luces de la sala, y en cada oscuro la leyenda será un hecho. Sólo durante dos horas. Luego se deshará. Como debe ser.

Bernardo Sánchez Salas. Coordinador del ciclo.

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