cabecera
flecha Inicio
El Texto Iluminado
Imprime la leyenda.
Filmando el mito

7 febrero al 7 marzo 2007
cartel
Cines Moderno. Plaza Martínez Zaporta, 5. Logroño
20,00 h
VENTA DE LOCALIDADES Y DE ABONOS PARA EL CICLO EN LA TAQUILLAS DE LOS CINES, ANTES DE LA SESIÓN.
Carmen JonesCarmen Jones
1954. EEUU. Otto Preminger/Twentieth Century Fox. 105 minutos. V.O.S.E.
20 DE FEBRERO DE 2007

Director:OttoPreminger.
Guión:Adaptación deHarry Kleinerdel libretoy canciones de Oscar Hammerstein II para el musical de Broadway Carmen Jones (1943),versión de la ópera de Bizet (1875) basada a su vez en la novela homónima de Prosper Mérimée (1846).
Fotografía: Sam Leavitt, en Color by the Luxe y Cinemascope.
Montaje:Louis R.Loeffler.
Dirección artística:Edward L.llou y John DeCuir.
Decorados: Claude E. Carpenter.
Coreografía: Herbert Ross.
Vestuario: MaryAnn Nyberg.
Diseño títulos de crédito: Saul Bass.
Música: temas de la opera de Bizet y score de Herschel Burke Gilbert;DimitriTiomkin (codirector musical no acreditado).
Intérpretes:Dorothy Dandrigde,doblada por Marilyn Horne (Carmen Jones),Harry Belafonte, doblado por LeVern Hutcherson (Joe), Olga James (Cindy Lou), Pearl Bailey (Frankie), Joe Adams, doblado por Marvin Hayes (Husky Miller), Nick Stewart, doblado por Joseph E. Crawford (Dink Franklin), Roy Glenn (Rum Daniels), Diahann Carroll (Myrt).

El director se trasladaba al Sur de los Estados Unidos, escenario de varias de sus películas, y recurre a un elenco de actores negros en un momento en el que el black power toma cuerpo en la sociedad norteamericana. Sin embargo, éste no puede ser computado como el mayor mérito del film, salvo por aquellos que aún consideran a Preminger un habilidoso provocador, martillo de censores. Para mí, lo más admirable de este musical afroamericano es la forma en la que el director limpia de lugares comunes una ficción que, no lo olvidemos, ha producido el arquetipo femenino más fecundo de la cultura moderna. Para buena parte del público Carmen sigue siendo un carrusel chabacano de pasión gitana, toros, celos, guirnaldas, bandoleros y desgarro. A estas alturas y debido a que la idea ha sido ya manoseada por mucha gente, incluso por aquellos que citan a Mérimée sin haberlo leído, la obra acumula demasiados tópicos, según los cuales la protagonista sería un putón que disfruta arruinando la vida de sus amantes y don José, una montaña de celos, víctima propiciatoria del destino. El “oportunista” Preminger opta, ya en 1954, por un enfoque menos fácil. En sus manos, Carmen es una mujer franca en lo emotivo y en lo sexual, dura en el trato con el hombre, a veces cruel, pero jamás deshonesta. Arisca, pero no insensible. Una bruja, ma non tanto. Por su parte, José, (el cabo Joe: Harry Belafonte) aparece como una sutil variante del americani sin atributos de Preminger: un hombre regular y sensato, de mentalidad técnica, cuya vocación profesional se ve amenazada por factores que escapan a su control. A la grisura varonil, se opone la incandescente figura de la mujer fatal, muy bien interpretada por Dorothy Dandrigde, doblada en lo vocal por Marilyn Horne (una mezzo que aquí da el registro de una soprano lírica, opción que también defendería nuestra Victoria de los Ángeles en el legendario registro de París, cuatro años más tarde). Carmen es descrita por uno de sus rivales como una “sirena ondulante”. Su vestido consta de falda roja y blusa negra. El rojo es justamente el rojo de la llama que hemos visto ondular sobre fondo negro en los títulos de crédito, realizados por el gran Saul Bass, quien, como se sabe, tenía a Preminger por su mejor cliente y también, por el más difícil. Ya desde la obertura, el director relaciona los dos temas del film: la carne, con su rutilante y malévolo fuego, sus antojos y vacilaciones, y el destino, embozado tras su oscura capa, oculto en el fondo neutro de la pantalla. Todo lo que viene nace de esa idea y se transmite a cada uno de los aspectos que componen la película (desde el vestuario a los movimientos de cámara, breves y precisos), dando como resultado una obra de ejemplar cohesión interna. José Andrés Dulce en “El Rojo y el negro.

Carmen Jones (1954)”(artículo incluido en el monográfico El musical, de la revista Níkel Odeon, 25, 2001, pp. 18182).

La aplicación de todas las mujeres que lleva dentro sólo produce sobre Joe el efecto previsto: su entrega. El maratón amoroso que comienza en la sala de los paracaídas, en donde Carmen se deja apresar para vérselas con Joe, y finaliza con el melocotón estrellado en la pared, es uno de los cantos más hermosos al amor de una mujer por un hombre. En él se puede estudiar el intento de austeridad de Preminger. A medida que el combate avanza hacia la unión ardorosa de los dos oponentes, Preminger prescinde de personajes laterales. La historia empieza en una escena colectiva y camina hacia la única utilización de los dos personajes, peligro premingueriano. Llega vencedor a su final por haberlos rodeado primero de una naturaleza invasora portadora de elementos que adquieren la importancia de los personajes. No los deja nunca frente a frente, sin más. Allí están el jeep, el tren, el riachuelo con el puente hundido, el mercado del pueblo de Carmen. Y cuando el peligro aumenta y quedan encerrados en casa de Carmen, las numerosas mujeres que ella lleva dentro serán el secreto del director para seguir felizmente adelante. La Carmen hogareña y esposa prepara la comida, la Carmen amiga y novia le cepilla los pantalones, la Carmen esclava se arrodilla y le limpia los zapatos (estamos en el recíproco mito del mito de la Señorita Julia), la Carmen sensual y ardiente, la que le lanzaba las rosas rojas en los preliminares del combate y jugaba con las rodillas en el jeep,ahora se divierte con su cinturón.Ante tal invasión de mujeres multiplicándose, Joe queda inerme, no tiene ninguna imaginación ni para deshacerse él mismo del fruto que le sobra en la mano. Tiene que ser la propia Carmen quien estrelle contra la pared, inexorablemente, el último obstáculo que la lleve a la victoria estruendosa y definitiva.

Gonzalo Sebastián de Erice en “Carmen Tristesse y su amiga Mylen” (en Film Ideal, 132, 1963, pp. 68788).

FILMOGRAFÍASELECCIONADA SOBRE CARMEN: Carmen (Doria Giovanni y Augusto Turchi, 1913), Carmen (Charles Chaplin, 1915), Carmen (Ernst Lubitch, 1918), Carmen (Jacques Feyder, 1926), Carmen, la de Triana (Florián Rey, 1938), Carmen (ChristanJacque, 1943), Los amores de Carmen (Charles Vidor, 1948), Carmen, la de Ronda (Tulio Demichelli, 1959), La Carmen (Julio Diamante, 1975), Carmen (Carlos Saura, 1983), Prénom Carmen (JeanLuc Godard, 1983), Carmen de Bizet (Francesco Rossi, 1984), Carmen (Vicente Aranda, 2003).

Ir al inicio del texto flecha