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Quasi una Fantasía
5, 12, 19 y 26 de febrero de 2007
cartel
Auditorio Municipal del Ayuntamiento. Logroño
20,30 h
Entrada libre
1ª Parte
Fantasía de la Partita nº 3 BWV 827

J. S. Bach
(1685-1750)

Fantasía en re menor, k. 397

W. A. Mozart
(1756-1791)

Fantasía Baetica

Manuel de Falla
(1876-1946)

2ª Parte
Kreisleriana. Fantasien op. 16

R. Schumann
(1810-1856)

Johann Sebastian Bach cultivó la fantasía varias veces a lo largo de su dilatado catálogo, e incluso nos ha legado una obra maestra en tal género como es la virtuosística Fantasía cromática y fuga, para teclado, compuesta alrededor de 1720, en la que los numerosos pasajes en semitonos están unidos por una construcción rigurosa. Más adelante, bajo el título de Übung hizo publicar cuatro colecciones de obras para instrumentos de tecla, en las que, como veremos, también se incluye alguna Fantasía, como la que escucharemos hoy, extraída de la Partita nº 3 BWV 827. En la primera parte de la Clavier-Übung (Ejercicios para teclado) están contenidas las 6 Partitas BWV 825-830 (1731). Comprenden una serie de movimientos de danza y de “galanterías”. Estas -la burlesca, el capriccio y las otras- no aparecen en las Suites francesas o inglesas. Como en las suites inglesas, cada partita empieza con un movimiento a gran escala, cada uno en un estilo diferente. Representan la culminación de la obra del gran Bach para teclado.

En 1772 compone Mozart sus primeras dos Fantasías: en do y en re menor, K 396 y 397. La segunda establece una curiosa simbiosis entre Carl Philipp Emmanuel Bach y el estilo galante y es una buena muestra del tipo de improvisación mozartiana. Comienza en Adagio de forma un tanto difusa y violenta, con acordes rotos, pero pronto se instala en un tierno y melancólico lirismo. El finale es un breve Allegretto en re mayor repleto de suave ingenuidad. La pieza, que anticipa en sus compases el patetismo de la Fantasía K 475, no fue acabada por Mozart. Como ha demostrado el musicólogo Hirsch, los últimos diez compases de la edición moderna de Breitkopf & Härtel, son de A. E. Müller.

Nueva York, 20 de febrero de 1920. El mítico pianista Arthur Rubinstein estrena la Fantasia Baetica , obra que le ha sido dedicada por Manuel de Falla. Todo ha partido de una sugerencia de Ernest Ansermet, quien, sabedor de que Stravinsky pasa por dificultades económicas, pide a Falla que Rubinstein encargue al compositor ruso una obra de piano (Piano Rag-Music). El intérprete, siempre generoso, encarga una obra a cada uno. Por la correspondencia con Chester, a quien Falla cedió la edición de la obra por la abultada suma de 300 libras, sabemos que el adjetivo Baetica fue añadido al final. De ahí el comentario que Falla hace a José Mª Gálvez, cuando la obra fue incluída en el homenaje gaditano de la Real Academia Filarmónica de Santa Cecilia en 1926: Es “la única (obra) escrita por mí con intenciones puramente pianísticas en lo que a su técnica instrumental se refiere. Otra cosa: el título de Baetica no tiene ninguna especificación especialmente sevillana: Con él sólo he pretendido rendir homenaje a nuestra raza latino-andaluza”. La obra fue recibida por Salazar, eminente crítico, como “el mayor y más importante de los trozos de música española moderna para piano (que) requiere que se le salude con la mayor reverencia”.

Y cierra este programa una obra maestra del romanticismo: Kreisleriana, subtitulada Fantasien op.16 de Robert Schumann, fue escrita cuando el compositor ardía de amor por Clara Wieck y se enfrentaba a los obstáculos que el inflexible padre de ella oponía a la relación entre los dos novios. Las cartas de Schumann nos cuentan el nacimiento de la obra:

3 de mayo de 1838… “He pasado tres días maravillosos de primavera esperando una carta. Después he compuesto los Kreisleriana en cuatro días; ante mí se abren mundos completamente nuevos…”. Y en otra le dice: “He notado que mi imaginación no está nunca tan despierta como cuando está dirigida ansiosamente hacia ti. Así ocurrió durante estos últimos días, y esperando una carta tuya he compuesto lo suficiente como para llenar varios volúmenes. Música extraordinaria, a veces disparatada, a veces grave y soñadora. Abrirás los ojos con asombro cuando la descifres. ¿Sabes? A veces tengo la impresión de que voy a terminar estallando de música, tantas son las ideas que me oprimen y que bullen dentro de mí cuando pienso en nuestro amor. ¿Tocas alguna vez mis Kreisleriana? En algunas páginas hay un amor realmente salvaje…”

Con la Fantasía op. 17, las Kreisleriana son quizá lo más bello que ha escrito Schumann para piano. Llevan el subtítulo de Fantasías: en su sentido romántico, la palabra más aproximada es la de pesadilla, alucinación, mejor que la de fantasía. Como explicaba el compositor “De todas estas composiciones (op. 15 a 20), la que más aprecio es Kreisleriana. El título no pueden entenderlo más que los alemanes. Kreisler es un personaje creado por E.T.A. Hoffmann, es un extraño maestro de capilla, exaltado, espiritual. Muchas de sus cosas le gustarían a usted”. Schumann no ha elegido al azar como intérprete imaginario de su vida interior al personaje del músico alemán. En la ficción, se trata de un alucinado que se vuelve loco. Su fin presagiará, de forma trágica, el del compositor.

Desde la primera de las ocho piezas, se agitan los presentimientos. Destaquemos la melodía conmovedora de la sexta pieza, una de las más líricas y melancólicas de toda la literatura pianística. Este canto al amor que es Kreisleriana, obsesionante, desesperado, trágico y maravilloso, se desarrolla ante nuestros sentidos con toda la fuerza del romanticismo.

INTÉRPRETES

PATRÍN GARCÍA-BARREDO. Nacida en Santander, inicia sus estudios musicales en esta ciudad con Rafael Chico, continuando posteriormente con Manuel Carra en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde le es concedido por unanimidad el "Premio Extraordinario Fin de Carrera" . Becada sucesivamente por el Chase Manhattan Bank, la Orquesta Philarmonia de Londres, el "Leverhume Trust" y el Ministerio de Cultura español, amplía estudios con Frank Wibaut, Geoffrey Pratley y Stephen Kovacevich en la Royal Academy of Music de Londres, con Josep Colom en la Universidad de Alcalá de Henares y con Fany Solter y Dinorah Varsi en la Musikhochschule de Karlsruhe. Completa su formación con la participación activa en numerosos Cursos de Interpretación Pianística, donde ha tenido como profesores a Paul Badura-Skoda, Joaquín Achúcarro, Vlado Perlemuter, Alexander Jenner, Luiz de Moura, Martino Tirimo, Bruno Canino, Lev Vlassenko, Vitaly Margulis, Nina Svetlanova, Dimitri Bashkirov y María Joao Pires, entre otros.

*- Ha ofrecido recitales y conciertos tanto en España (Auditorio Nacional de Música, Palau de la Música Catalana, Auditorio de Valencia, Palacio de Festivales de Santander...) como en otros países europeos ( Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia o Grecia). Especial mención merece su presentación en Colonia donde interpretó las “Noches en los jardines de España” de Manuel de Falla con la Bundesjugendorchester, dirigida por Cristóbal Halffter. Este concierto fue grabado por la Radio de Colonia (WDR) y editado en disco por “Deutsche Harmonía Mundi”. Destacan también sus intervenciones junto a la JONDE, Orquesta Sinfónica de Munich, Orquesta Bach de Moscú y Orquesta Filarmónica George Enesco de Bucarest. Ha efectuado grabaciones para Radio 2, Westdeutscher Rundfunk, Süddeutscher Rundfunk, Deutsche Harmonia Mundi y Poseidon Films. En la actualidad ocupa una cátedra de piano en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca.

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