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Quasi una Fantasía
5, 12, 19 y 26 de febrero de 2007
cartel
Auditorio Municipal del Ayuntamiento. Logroño
20,30 h
Entrada libre
Lunes 5 de febrero de 2007
Primer Concierto:
La Fantasía en el Renacimiento y en el Barroco

Pedro Bonet,
Belén González Castaño,
dúo de flautas de pico
1ª Parte
Tres fantasías
(Motetti et ricercari a due voci, Venecia 1585
Bicinia, sive cantiones suavissimae
duarum vocum, Amberes 1601)
Orlando di Lasso
(1532-1594)
Tres fantasías: La Girandola; Il Lamento; Il Grillo (The First Booke of Canzonets to Two Voyces, Londres 1595) Thomas Morley (1557-1604)
Fantasía nº 6 (Six Fancies for two trebles, Ms. Rowe Music Library, Cambridge s.f.) Orlando Gibbons (1583-1625)
Phantasia Fantasia en echo (Der Fluyten Lust-hof, Amsterdam 1646) Jacob van Eyck (c.1590-1657)
Suite nº 1 Fantazie, Pavan, Ayre, Courante, Saraband, Jigg (The Consort of Two Parts for Several Friends, Ms. Biblioteca Británica, Londres s.f.) Matthew Locke (1622-1677)
2ª Parte
Suite nº 3 Fanfare, Muzette, Pastorelle, Suitte, Fantaisie, Musette, Menuet I-II, Gigue (Troisième Suitte de piéces à deux dessus pour le flûtes… et muzettes, París, 1722) Jacques Martin Hotteterre Le Romain (1712-1778)
Fantasía TWV 40 nº 1 en do mayor Fantasía TWV 40 nº 7 en fa mayor (Fantasie…senza basso, Hamburgo c. 1732) Georg Philipp Telemann (1681-1767)
Doce fantasías para dos flautas sin bajo: Fantasías nº 1, 2, 3, 4, 8 Johann Burckhardi (c. 1740)

La música especialmente escrita para instrumentos alcanza en el Renacimiento su mayoría de edad, su individualización. Precisamente, esta emergencia del arte instrumental es una de las manifestaciones del cambio que se opera en esta época, en la que el individuo busca la afirmación de su saber y de su arte en una ciencia y estética nuevas y con mayor autonomía. El triunfo del arte de tañer los instrumentos queda patente en la rica iconografía que hoy admiramos en tablas, grabados, esculturas, en donde observamos a los intérpretes con toda suerte de instrumentos musicales, que además alcanzan una perfección inusitada. La costumbre de tañer con instrumentos piezas polifónicas vocales traerá inevitablemente consigo la ornamentación de las mismas. Un término adoptado por los músicos renacentistas para una composición instrumental cuya forma e invención surgen de la imaginación y destreza del autor que la ha creado, hará fortuna: Es la Fantasía, ya nombrada por Luys de Milán en 1535. Desde el siglo XVI hasta nuestros días la Fantasía tenderá a retener estas licencias subjetivas, y sus características formales y estilísticas variarán extensamente desde tipologías libres e improvisatorias a formas contrapuntísticas y más o menos divididas en secciones.

Desde los comienzos el término fue usado de manera intercambiable con el Ricercar, pareciendo simplemente Fantasía más coloquial. Son formas bastante parecidas a la de la canción pero más libres en la invención de los episodios y en el entramado arquitectónico de su forma más amplia. Los ensayos en su etapa de madurez están formados por episodios imitativos unidos de forma precisa sin esquemas preestablecidos ni convencionales. El más importante de los compositores internacionales residentes en Alemania durante el siglo XVI fue Orlando di Lasso, del que existe la leyenda –no comprobada- de que por su bella voz fue raptado tres veces de niño del coro de la Iglesia de San Nicolás para servir a la corte de Mantua. El franco-flamenco ingresó al servicio del duque Alberto V de Baviera aproximadamente en 1556. Asumió la dirección de la capilla ducal en 1560 y permaneció en este cargo en Munich hasta su muerte, ocurrida en 1594. Entre el gran número de composiciones de Lasso se contaban siete antologías de lieder alemanes. Motetti e Ricercari a due Voci fue publicado en Venecia en 1585 y Bicinia. Siva cantiones suavissimae duarum vocum en Amberes, en 1601. De esta última colección procede el título Fantasía aplicado a las piezas que escucharemos en este programa. Son pequeñas obras en dos partes, que Lasso escribió con el propósito pedagógico de educar a los jóvenes de su coro en su introducción a la música coral. No hay connotaciones sagradas, ni texto debajo de cada voz, lo que hace pensar que es muy posible que estas fantasías fueran interpretadas por instrumentos. En todo caso, sus orígenes vocales incitan a una interpretación cantabile. Todas ellas respiran paz y contención emocional. No en vano son las obras de un gran maestro.

En Inglaterra, el énfasis estaba puesto en la diversidad de material. Thomas Morley es el principal de los madrigalistas ingleses, dando lugar, junto con sus compatriotas Thomas Weelkes y John Wilbye a una verdadera edad de oro en la época de la reina Isabel I. Una amplia idea del madrigal inglés nos la da The Triumphes of Oriana, antología revisada y editada por Thomas Morley en 1601, en la que el nombre de Oriana, tomado del vocabulario convencional de la poesía pastoral, aclama a la reina Isabel. Las influencias italianas eran patentes, pues en 1588 Nicholas Yonge había publicado en Londres Música transalpina, antología de madrigales italianos en traducción inglesa y las relaciones entre italianos e ingleses eran fluidas e intensas.

Thomas Morley, licenciado en Oxford, alumno de Byrd, se especializó en los tipos más ligeros del madrigal y en las formas relacionadas del ballet y de la canzonet. De sus canciones, muchas fueron introducidas por William Shakespeare en sus obras de teatro. En 1593 apareció la primera publicación de Morley Canzonets or Little Short Songs to Three Voyces. A ésta la siguió, en 1594, Madrigals to Foure Voyces y, en 1595 The First Booke of Ballets to Five Voyces. En 1595 también apareció The First Booke of Canzonets to Two Voyces. Este último volumen contiene las tres Fantasías que vamos a escuchar en este concierto y que se dividen en dos partes; en la edición original cada canzonet estaba seguida por una de estas fantasías. Los títulos están en italiano y son La Girandola, Il Lamento, e Il Grillo. Constituyen perfectos ejemplos de composición contrapuntística en la que el carácter alterna de lo festivo a lo triste, y de lo animado a lo grave.

Si Morley es el rey del madrigal, a Orlando Gibbons se le denomina con frecuencia el padre de la música eclesiástica anglicana; sus obras, a pesar del hecho de que su técnica se deriva de la tradición latina, son de espíritu totalmente inglés. Asimismo fue un maestro en la fantasía para teclado durante el período del rey Jacobo y sus obras se distinguen por un expresivo y poderoso contrapunto que evita las secciones de danza. El que fuera celebrado por sus contemporáneos como “the best hand in England” compuso las Six Fancies for two trebles pensando, seguramente, en dos violas, pero estas Fantasías se pueden interpretar en otros instrumentos de cuerda o de viento. El manuscrito pertenece a la Rowe Music Library del King´s College de Cambridge.

Jacob van Eyck (1590-1657) posee el mismo apellido que los famosos paisajistas holandeses de la época anterior, tan aficionados ellos a pintar instrumentos en sus cuadros. El compositor neerlandés, carillonista, campanero y flautista, era ciego de nacimiento, lo que no le impidió mantener una gran actividad en Utrecht. En 1646 publicó Der Fluyten Lust-Hof (El edén de la flauta) en una colección de dos volúmenes. Ahí reunió más de 150 piezas para flauta de pico, conjuntos de variaciones sobre melodías que fueron populares en la “Edad de Oro” de los Países Bajos, y que provenían mayoritariamente de Francia, Italia e Inglaterra. De ahí provienen las Phantasia y la Fantasía en echo aquí programadas.

Fantasías son los principales movimientos en las elocuentes colecciones o consorts de Matthew Locke, organizados esquemáticamente con una lenta introducción a la propia Fantasía. El manuscrito de The Consort of Two Parts for Several Friends se encuentra en la Biblioteca Británica, en Londres, y de ahí se extrae la deliciosa y cambiante Suite nº 1, con sus movimientos de danza contrastados. Matthew Locke fue niño de coro de la catedral de Exeter entre 1638 y 1641, en donde estudió con Edward Gibbons. Con la restauración fue nombrado compositor real (hacia 1660) proveyendo música para la coronación de Carlos II de Inglaterra, pasada la era de Cromwell. En 1662 fue nombrado organista de la reina, aunque su personalidad difícil y vengativa lo envolvió en diversas controversias los últimos años de su vida. Fue amigo dilecto de Henry Purcell, quien lo sucedería como compositor real y a quien influyó notablemente en el estilo musical. Sus composiciones, como Cupid and Death, o las compuestas sobre obras de Shakespeare (La tempestad, Macbeth), aún nos siguen interesando.

Los Hotteterre fueron durante generaciones una familia ilustre que compaginó las tareas de interpretación y composición como músicos de la corte, con las de construcción de instrumentos de viento, tarea en la que destacaron por la calidad de su trabajo y la aportación de innovaciones fundamentales. Fue en el taller de la familia Hotteterre donde se fraguó la invención del oboe moderno a partir de la antigua chirimía, seguramente influenciados por la construcción de gaitas, a la que dedicaban gran parte de su tiempo. También se debe a ellos el que las flautas empezaran a fabricarse en varias piezas ajustables que se veían reforzadas en las juntas por un torneado característico, lo que permitió trabajar al detalle el interior del taladro cuya sección pasó de cilíndrica a cónica con el fin de dar mayor brillantez al registro agudo. El fagot, la musette (gaita francesa típica de la época) y otros tempranos prototipos barrocos sufrieron modificaciones que influyeron en su sonoridad y afinación.

Jacques Martin Hotteterre -a quien llamaban le Romain- fue el miembro más famoso de la familia y tuvo una brillante carrera como intérprete, compositor y profesor. Escribió varios métodos que le granjearon una sólida reputación como Principes de la flûte traversière (1707), L' art de préluder (1719), o Méthode pour la musette (1737). En su Suite nº 3, extraída de la Troisième Suite de piéces à deux dessus pour les flûtes traversières, flûtes á bec, hautbois et musettes de 1722, escucharemos entre otras piezas una fantasía. Esta suite presenta la típica instrumentación alternativa de la música pastoril o campestre que se puso de moda en la corte y en los círculos aristocráticos con particular intensidad entre los años 20 y 40 del siglo XVIII coincidiendo con un renovado interés por la naturaleza. De ello se benefició la flauta de pico, que volvió a disfrutar de un repertorio solista y de cámara que aun hoy nos fascina.

Mucho más famoso que el gran Bach en su época, Georg Philipp Telemann (1681-1767) fue reconocido en vida como el compositor alemán más eminente (Bach tendría que esperar hasta que Mendelsohn lo rescatara del olvido en el siglo XIX). Los dos músicos tuvieron ocasión de conocerse cerca de Weimar. Telemann es autor de una obra tan inmensa como de difícil catalogación (el propio compositor se sentía incapaz de llevarla a cabo) y ello en un músico en gran parte autodidacto pero de enorme y contagiosa vitalidad. Es autor de 45 óperas –citemos Miriways (1728) o Pimpinone (1735), oratorios, 46 Pasiones litúrgicas, cantatas, motetes, salmos… También compuso abundante música instrumental, como la colección llamada Musique de table (Hamburgo, 1733), conciertos, suites orquestales, Trío-Sonatas, música para teclado y música de cámara….e incluso tuvo tiempo para teorizar y ser el fundador del primer diario musical y del primer concierto público alemanes.

En 1733 Telemann publicaba en Ámsterdam doce Fantasías para flauta travesera sin bajo de las que entresacamos las Fantasías TWV 40 nº 2 y nº 7. Hay que decir que aunque se trata de un músico alemán, era gran conocedor del arte sonoro francés e italiano, creando una magnífica síntesis de los tres “idiomas” músicos que se refleja en su obra.

Del desconocido Johann Burkhardi no tenemos apenas datos, salvo que poseemos un manuscrito posiblemente fechado en 1740 con 12 Fantasías para dos flautas sin bajo. La música, muy en el estilo del último barroco alemán, con influencias francesas e italianas, cierra con su sereno encanto el programa.

INTÉRPRETES

DÚO DE FLAUTAS DE PICO. Pedro Bonet y Belén González Castaño son los solistas habituales de flauta de pico del Grupo de música barroca “La Folía”, que dirige Pedro Bonet desde su fundación en 1977 y que ha grabado numerosos CDs, dando conciertos en más de una veintena de países de varios continentes. En formación de dúo interpretan principalmente el rico y abundante repertorio barroco para dos flautas sin bajo, según la denominación utilizada históricamente para aquellas piezas en que dialogan sin más acompañamiento dos flautas, generalmente de tesitura similar. Presentan también una muestra del repertorio para solista y bajo, a menudo interpretado por una flauta más aguda acompañada por un bajo de flauta, así como alguna pieza del repertorio de flauta sola, y, en esta ocasión, obras de música contrapuntística para dos voces de los períodos renacentista y tardorenacentista. Cuentan para ello con un interesante instrumental de diferentes tesituras y tipologías que confiere gran variedad a la audición y constituye uno de los atractivos de sus conciertos.

BELÉN GONZÁLEZ CASTAÑO. Nacida en León, comenzó los estudios de piano a temprana edad con P. Castaño, formación que perfeccionó más tarde con M. Frechilla, R. Mª Kucharsky, J. Nin-Culmell, E. Picht-Axenfeld, J. Chapuis, L. Fleischer, S. Yerokhin y A. Pouzvon, realizando los estudios de Música de Cámara con L. Rego en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Comenzó los estudios de flauta de pico en León con V. Balseiro, cursando el Grado Superior con M. Martín en el RCSM de Madrid, donde terminó la carrera con Mención de Honor en 1994, realizando más tarde estudios de perfeccionamiento con P. Bonet. Ha sido premiada en el concurso “Pianos Royal” y ha actuado como solista de piano con la Orquesta de cámara “Odón Alonso”. En 1996 representó en Bélgica a España en el XVII Congreso Internacional de EPTA (European Piano Teachers Association) con un programa de música española para dos pianos. Ha formado parte del Trío Magerit, dedicado al repertorio clásico y moderno para trío de violín, violonchelo y piano. Asimismo ha estrenado como solista de clave el Concierto italiano de Ricardo Llorca con I Solisti Aquilani, obra que ha grabado con la Orquesta de Cámara del Gran Teatro del Liceu de Barcelona para el sello Columna Música.

En el terreno de la música antigua ha formado parte del grupo “Tarantela” y en la actualidad es con la flauta de pico colaboradora habitual del grupo “La Folía” con el que ha dado conciertos en España, Portugal, Italia, Francia, Turquía, EEUU y Méjico, y ha grabado los CDs Música instrumental del tiempo de Velázquez y Música en la corte de Felipe V. Asimismo ha participado en el estreno de diversas obras contemporáneas como En vilo de J. Pistolesi, Tiento y diferencias de T. Garrido, Un nuevo siglo para Don Quijote de J. Medina, participando en importante festivales de música contemporánea.

PEDRO BONET. Catedrático de flauta de pico del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, en cuyo Departamento de Música Antigua imparte también Teoría de la Interpretación, Improvisación de la Música Antigua y Conjunto Barroco, anteriormente fue profesor de los conservatorios de El Escorial, Superior de Salamanca y Profesional de Madrid. Asimismo ha sido invitado a dar clases magistrales y cursos en diversas universidades y centros especializados de España, Francia, Portugal, Nicaragua, Guatemala y Brasil. Estudió flauta de pico con R. Escalas, en 1978 se tituló con Premio de Honor en el RCSMM y cursó estudios de perfeccionamiento con K. Boeke y W. van Hauwe en el Sweelinck Conservatorium de Amsterdam (Holanda), siendo becario de la Fundación Juan March y de los ministerios de Asuntos Exteriores de España y Holanda.

Como concertista ha desarrollado una intensa labor en la difusión del repertorio barroco con instrumentos originales, actuando como solista con orquesta (Camerata de Madrid, Camerata del Prado, O. Sinfónica de Madrid, O. Barroca de Oporto, O. de Radio Televisión Española, O. del Gran Teatro del Liceu, I Solisti Aquilani...), en concierto de flauta sola y en diversas formaciones de cámara con el Grupo de música barroca “La Folía”, que fundó en 1977 y con el que ha dado conciertos en más de una veintena de países de Europa, Oriente Medio y América del Norte, Central y del Sur. Con “La Folía” ha grabado numerosos discos, entre los que cabe destacar Madrid Barroco (KYRIOS), que alcanzó una amplia difusión, Música instrumental del tiempo de Velázquez; La imitación de la naturaleza (música descriptiva y pastoril); Los viajes de Gulliver y otras visiones extremas del Barroco y Música en la corte de Felipe V y de los Borbones, todos éstos para el sello DAHIZ, así como La Leyenda de Baltasar el Castrado (EDEL MUSIC), banda sonora galardonada en la Mostra de Cine de Valencia en 1995. Asimismo ha propiciado la escritura de nuevo repertorio para la flauta de pico e instrumentos barrocos, colaborando con compositores como D. del Puerto, R. Llorca, J. de Carlos, J. Pistolesi, T. Garrido, A. Maral, J. Medina, P. Sotuyo, A Núñez y Z. De la Cruz, protagonizando diversos estrenos de música actual en importantes festivales internacionales (Granada, Madrid, Alicante, Lisboa, Estambul…).

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