9ª Semana de Música Antigua VENTA DE ABONOS: Del 1 al 31 de julio, ambos inclusive a través de la red de cajeros de iberCaja de España y de la web www.ibercaja.es
VENTA DE LOCALIDADES: Del 1 de agosto al 9 de septiembre, ambos inclusive a través de la red de cajeros de IberCaja de España y de la web www.ibercaja.es
Precio Abonos para los cuatro conciertos: 18 €
Precio localidades para cada concierto: 6 €
Todas las entradas son numeradas.
A partir del día 10 de septiembre y durante los días de los conciertos, si quedan entradas, se venderán desde dos horas antes del inicio de la actuación en las taquillas de Riojafórum.
ENSEMBLE CLÉMENT JANEQUIN
Miércoles 12
“Les plaisirs du palais”
Dominique Visse, director
-I-
LoysetCompère (c1445 -1518)
Nous sommes de l'ordre de saint Babouin
Eustache Barbion (c155 6-?)
Pour quelque paine que j'endure
Adrian Willart ( c 1490-1562 )
Dessus le Marché d'Arras
Tylman Susato (c1510-/10-1570)
Maulgre moy
Josquin Despres (c145 0/ 5 -152 1)
Faulte d'argent
Josquin Despres
Déploration sur la mort de Jehan Ockeghem
Ninot le Petit (fl c1500-1520)
N'as tu poinct mis ton haut bonnet
Ninot le Petit
Mon amy
m'avoit promis
Christianus de Hollandre (c1 510/15 -1568/9)
Plaisir nay plus
Nicoals Gombert
(c1 4 9 5 -c1 5 60)
La chasse du lievre
Tylman Susato
Priere apres le repas:
Pere esternel
-II-
Clément Janequin (c1485 -1558)
Les cris de Paris
Claudin de Sermizy (c14 90-1562 )
Tant que vivray
La, la maistre Pierre
Clément Janequin
La guerre
Claudin de Sermizy
Dont vient cela
Je ne mange point de porc
Clément Janequin
Le chant des oylseaulx
Claudin de Sermizy
Au joly boys
Hau hau je boys
Clément Janequin
La chasse
Banquet musical
franco-flamand
Dominique Visse contratenor
Serge Goubioud tenor
Vincent Bouchot barítono
François Fauché barítono
Renaud Delaigue bajo
Ensemble Clément Janequin
Creado en París en 1978, L'Ensemble Clément Janequin se especializa en música del Renacimiento tanto sagrada como profana desde Josquin a Monteverdi. Las inimitables interpretaciones de las Chanson francesas del siglo XVI, han revelado lo que hoy se considera como una de las Edades de Oro en la historia de la música francesa, sus grabaciones para Harmonia Mundi, Les Cris de Paris, Le Chant des Oiseaux, Fricassée Parisienne y La Chasse son consideradas como interpretaciones de referencia. Con un tremendo atractivo para el gran público, estas composiciones de Janequin, Sermisy, Bertrand, Costeley, Lassus, Le Jeune... abundan en contrastes estilísticos tan ricos como los renacentistas: el conmovedor lirismo de la canción amorosa, el terrenal humor de la canción aldeana que se inspira en la farsa popular, los sonidos de la guerra, la naturaleza y los gritos de la calle –un matrimonio único entre lo mundano y la elevada cultura renacentista.
El Ensemble Clément Janequin ha actuado por todo el mundo, a menudo con el patrocinio del Ministerio de Asuntos Exteriores Francés
(AFAA - Association Française d'Action Artistique) latinoamérica, el Lejano Oriente, Norte América, Australia (junto a Música Viva), Canadá y siempre es recibido calurosamente en sus frecuentes visitas al Wigmore Hall de Londres y también en Japón.
Las grabaciones del Ensemble de las Misas de Clément Janequin, La Batalla y la inédita L'Aveuglé Dieu (Gramophone Editor's Choice January 1996) fue la primera de una nueva serie de conciertos y grabaciones de música sacra, seguidos por los Motetes y la Misa de Claude Le Jeune y los Psaumes de la Réforme con motivo de la celebración del 4 00º Aniversario del Edicto de Nantes (1 5 98), con el Patrocinio del Centro de Música Antigua de Tours. Ambas grabaciones recibieron el Choc de la Musique y el Diapason d'Or.
Las grabaciones más recientes del Ensemble, Canciones y Ensaladas, Psaumes & Chansons de la Réforme y Les Plaisirs du Palais, han logrado numerosos premios incluídos el Gramophone Editor's Choice, el Gramophone Award en Octubre de 1998, así como el Diapasons d'Or, Chocs de la Musique, 10 de Répertoire y Télérama ffff de Francia.
En 2 007 el Ensemble Climent Janequin representará y realizará la grabación de un programa dedicado enteramente al compositor Guillaume Costeley con la soprano argentina Maria Cristina Kiehr como artista invitada. Participarán en el Lejeune Festival, en el Boston Early Music Festival, Antwerp Reinassance Festival y en otoño realizarán una gira por Estados Unidos y Canadá.
Dominique Visse
Dominique Visse comenzó su carrera de cantante a la edad de 11 años formando parte del Coro de la Catedral de Notre Dame de París. Al mismo tiempo inició sus estudios de órgano y flauta en el Conservatorio de Versalles.
Apasionado ya por entonces con la Música Medieval y del Renacimiento, en 1976 conoció al gran instigador de las voces contratenores, Alfred Deller, llegando a ser su alumno. También trabajó junto a Nigel Rogers, Rene Jacobs y William Christie.
En 1978 Dominique Visse fundó el Ensemble Clement Janequin junto a quienes había realizado una serie de grabaciones de referencia de las chansons polifónicas francesas del siglo XVI. En años posteriores fundó Les Arts Florissants y editó la mayor parte del repertorio de los primeros años de la formación.
Desde ese momento Dominique Visse ha llegado a ser uno de los artistas líricos más populares de la Ópera Barroca del mundo, trabajando junto a Rene Jacobs, Jean-Claude Malgoire, Philippe Herreweghe, Ton Koopman, William Christie, Alan Curtis, Nicholas McGegan.
Comentarios al programa “Les plaisirs du palais”
El arte de unir música y palabras vivió en los compositores franco-flamencos de finales del siglo XV y principios del XVI un momento de esplendor que significó la puesta en marcha de una unión que llegaría hasta hoy en forma de madrigales, óperas y canciones de todos los estilos y temáticas. El más grande e influyente de todos esos compositores fue Josquin Desprez (1450-1521), quien paseó por diferentes cortes italianas y francesa su nueva manera de componer y su inspirador poder de comunicación. Pese a que su música circuló muy pronto por toda Europa gracias al auge de la imprenta musical, no conocemos en la actualidad muchos datos sobre su vida. Sabemos que nació en Picardía, que debió pasar su juventud en la corte del rey René de Anjou y que también debió pertenecer a la Santa Capilla del rey Luis XI en París, siendo además, con toda probabilidad, alumno del gran Ockeghem. Atraído por el cardenal Sforza en Milán, Josquin viajó durante años por Italia, desde la Capilla Vaticana en Roma hasta su interesante estancia en Ferrara (1 5 0 2 -1 5 0 4 ) al servicio del duque Hércules d'Este.
Además de la gran capacidad inventiva y expresiva de su música, hay dos aspectos de la obra de Josquin que revolucionaron la historia de la música y anunciaron a artistas como Juan Sebastián Bach. Por una parte, la manera de poner la melodía al servicio del texto, cuyo significado siempre queda subrayado sutilmente pero con fuerza expresiva. El gran Josquin dominaba las texturas, tanto contrapuntísticas como homofónicas, y jugaba con ellas creando proporcionadas estructuras que dan vida y significado a cada palabra del texto. Por otra parte, inició un nuevo modo de componer a partir de pequeños motivos, por lo que el músico podía planear su composición sin necesidad de recurrir a ninguna melodía preexistente como base compositiva (lo que se conocía en el Renacimiento como “cantus firmus”). La gran innovación de Josquin fue dejar de utilizar texturas jerárquicas, en las que cada voz tenía una función, y crear texturas en las que todas las voces, aunque sean independientes, fueran iguales en importancia y estilo melódico.
Breve pero interesante ejemplo de cómo Josquin interpreta el texto en la estructura de la música es la canción “Faulte d'Argent”, compuesta sobre una melodía popular en canon a la quinta. Según A. Atlas, Josquin da un giro inesperado en el último verso (“Mujer que duerme, por dinero se despierta”), como para subrayar el sentido de la moraleja. El mismo musicólogo opina que esta canción es un microcosmos asombroso en el que Josquin muestra su capacidad para desarrollar plenamente el potencial que alberga el material con el que trabaja, tanto el musical como el poético. A pesar de que sus composiciones siguieron la técnica motívica al servicio del texto, Josquin continuó con la tradición de basar muchas composiciones en un canto ya existente de especial relevancia expresiva para la nueva obra. Esto sucede en el triste lamento por la muerte de su maestro, Jean Ockeghem (c.1415 -1497), un motete-canción que utiliza como base el Introito de la Misa de Réquiem gregoriana.
Entre los contemporáneos de Josquin que Jean Molinet cita en su lamento “Nymphes des bois” se encuentra Loyset Compère (c.1 445 -1 5 18). Educado en Cambrai, Compère también pasó por la corte ducal de Milán y luego por la del rey Carlos VIII. Compère se especializó en pequeñas canciones en las que ya utilizaba los tratamientos compositivos de Josquin: frases claras, melodías fluidas y delimitadas y un texto muy bien encajado con la música (silábico y con melismas o adornos antes de las cadencias).
Después de Josquin, la siguiente generación de compositores franco-flamencos continuó escribiendo canciones, mostrando haber madurado las innovaciones de Josquin y preparando el camino a los madrigalistas de las siguientes generaciones. Entre estos artistas destacaron especialmente Nicolas Gombert (1 4 9 5 -1 5 60) y Adrian Willaert (1 4 90-1 5 6 2 ). Gombert había estudiado con Josquin y desde muy joven entró a formar parte de la capilla itinerante de Carlos V, con quien viajó por todo el Imperio. La inspiración en la música popular está presente en algunas de sus canciones como la titulada “La chasse du lièvre”. También aparece en la pieza de Willaert “Dessus le marché d'Arras”. Quizás sea A. Willaert el principal transmisor de la técnica de unir palabras y música revolucionada por Josquin; como maestro de capilla en San Marcos de Venecia, el compositor fue maestro de teóricos como Zarlino, de importantes madrigalistas como Cipriano de Rore o del organista Andrea Gabrieli.
El reinado de Francisco I (1 5 1 5 -16 4 7) significó un renacimiento de la vida cortesana en Fontainebleau, donde gustaban tanto los temas populares, incluso de humor indecoroso, relacionados con el universo creado por Rabelais (Gargantúa y Pantagruel), como las idealizadas obras de Petrarca, y, por supuesto, la obra poética de C. Marot (1 4 96-1 544 ). F. Lésure, investigador de la “Chanson” parisina, señala que las farsas fueron uno de los medios más importantes, junto con la imprenta, para la difusión de estas canciones.
Los dos compositores más representativos de la denominada “Chanson parisina” fueron Claudin de Sermisy (1 4 90-1 5 6 2 ) y Clément Janequin (1 4 8 5 -1 55 8). Claudin vivió entre la corte real francesa y la Sainte Chapelle de Paris, y su estilo de canción es lírico y agradable, con frecuentes tintes melancólicos. Según Atlas, la canción de Claudin respira claridad, gracia, expresión y sencillez. Su tono no es ni enteramente cortesano ni enteramente popular, sino que más bien reconcilia ambos mundos y llama la atención por el equilibrio entre ellos. Janequin, por el contrario, nunca ocupó un puesto regular en ninguna iglesia o corte importante. Vivió en Burdeos y en Angers, pasó únicamente los diez últimos años de su vida en París y se hizo famoso gracias a sus canciones programáticas o descriptivas.
Los elementos descriptivos son muy frecuentes en las canciones de Janequin, que imitan con gran detallismo el universo de cada poema. Así, en “Le chant des oiseaux” describe de modo muy realista el canto de diversas especies de pájaros; “Les cris de Paris” nos transporta a las calles del París de mediados del siglo XVI, con los gritos de los vendedores.
Durante el segundo cuarto del siglo XVI, la imprenta musical alcanzó la mayoría de edad y a medida que lo hacía creó, como dice Atlas, nuevos mercados, jugó el papel de dirigir nuevos gustos musicales, cambió la base económica de la música y comenzó a alterar la relación entre compositor y patrón.