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Del 27 al 51:
Compositores para una transición

8 al 29 de enero 2007
cartel
Auditorio Municipal del Ayuntamiento.. Logroño
20,30 h
Entrada libre. Plazas limitadas
TRÍO SALDUIE Lunes, 22 enero de 2007
La Música Española para Trío en la Generación del 27 y el camino hacia la Generación del 51

TRÍO SALDUIE
Joan Chic, violín
Claudia Gabrielli, violoncello
Consuelo Roy, piano
1ª Parte
Trío (1986/1988)
I. Balada a Dulcinea
II. Diálogo con Mompou
III. Ritornelo
Xavier Montsalvatge
(1912-2002)
Hommages (Petite Suite pour Trio) (1923)
I. À Francis Poulenc
II. À Adolfo Salazar (Un parfum d'Arabie)
III. À l'Après-midi d'un faune
IV. Igor Stravinsky
Ernesto Halffter
(1904-1989)
Trío en Do (1927)
I. Alegremente vivo é molto ritmico
II. Moderato
III. Alegremente vivo é molto ritmico
Evaristo Fernández Blanco
(1902-1993)
2ª Parte
Trío (1918)
I. Modéré
II. Très calme
III. Vif
Robert Gerhard
(1896-1970)

NOTAS AL PROGRAMA

Trío,
Xavier Montsalvatge

Xavier Montsalvatge (Gerona, 1912–Barcelona, 2002) es una de las figuras más representativas de la llamada “generación perdida”, intermedia entre la Generación del 27 (de la república) y la Generación del 51 (de postguerra). Estudia en Barcelona con Morera, Toldrá, Mollet, Costa y Pahissa. Su eclecticismo y sus vaivenes estéticos van a quedar claros desde el comienzo, ya que practica a la vez varias direcciones: por un lado el nacionalismo en boga, pero, al mismo tiempo, la influencia del influjo de la estética del Grupo de los Seis, ligera y desenfadada, entremezclada con el antillanismo (música de las Antillas) que va a dominar gran parte de su producción. Paralelamente, Montsalvatge va a desarrollar una manera de componer más objetivista, partiendo de una visión particular del neoclasicismo o, en ocasiones, se va a acercar a ciertos postulados románticos. Todo ello desemboca en un lenguaje personal de gran fuerza. Montsalvatge, además, asume los lenguajes de vanguardia en la medida que le son necesarios y consigue integrarlos en un estilo personal, sin renunciar a ninguna de las etapas recorridas con anterioridad.

Como músico de buena formación cultural, destacó en el mundo del periodismo. Desempeñó la crítica musical del periódico El Matí , de la revista Destino , la cual llegó también a dirigir, y del diario La Vanguardia . Como docente impartió clases en la Academia Marshall y fue catedrático de composición del Conservatorio Superior de Música de Barcelona.

Su personalidad artística le valió diversas distinciones entre las que destacan la de Chevalier de l'Ordre des Arts et de Lettres del gobierno francés, Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Barcelona, la Creu de Sant Jordi, Medalla del Mérito Artístico del Ministerio de Cultura o el Premio Nacional de Música.

El Trío fue compuesto a instancias del “Trío Mompou” y por encargo de la Caja de Madrid, con destino a las Jornadas Cervantinas de Alcalá de Henares, donde fue programado por primera vez. Nada mejor que las palabras del propio Montsalvatge para comentar la obra: Inicialmente la formaban sólo dos movimientos, la Balada a Dulcinea y Ritornelo. Posteriormente, a raíz de un encargo del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea, fue escrita también para piano, violín y violoncello el Diálogo con Mompou, basándose en un tema de los Dialogues para piano del ilustre autor catalán. Cuando Real Musical tomó la decisión de editar esta obra, determiné incluir esta página como movimiento intermedio, considerando que la partitura quedaba así más completa y equilibrada al constar de tres tiempos que contrastan, aunque los tres tienen analogías y notables contrastes sin apartarse del ritmo Moderato. He comentado en diversas ocasiones que la composición de esta obra supuso para mí un gran esfuerzo, por no haber pensado nunca en la forma de Trío, camerística por excelencia, donde se yuxtaponen tres elementos sonoros que a la vez se integran si son expuestos adecuadamente”.

Hommages, Petite Suite pour Trío, Ernesto Halffter

Ernesto Halffter (Madrid, 1905-1989), es el señalado por el reconocido crítico y musicólogo español Adolfo Salazar como cabeza de fila de la Generación del 27, cuyo éxito fulgurante definió a toda una promoción. De él escribía: “ Haffter sabe depurar su escritura hasta el límite, emplear lo estrictamente necesario, prescindiendo de toda aglomeración fatal para la claridad y huir de la redundancia, cualidades de un abolengo clásico pero que van unidas a un sentido profundamente moderno”. Estéticamente estaba ligado a los poetas de la Generación del 27, siendo amigo personal de García Lorca, Alberti, Ortega y Gasset, Dalí, y Buñuel.

De origen prusiano, fue discípulo directo de Manuel de Falla, quien le haría director de la Orquesta Bética de Sevilla. Su obra más significativa es la “Sinfonietta”, ganadora del Premio Nacional de Música el año de su composición.

La música de Ernesto Halffter muestra claras influencias de Falla y del estilo neo-scarlattiano que este último estaba utilizando en la composición de su Concierto para Clavecín. También fue estimulado por las primeras obras de Stravinsky, la orquestación de Ravel y la libertad de expresión de la música francesa del grupo de “Les Six”, tales como Milhaud, Poulenc y Honegger. Fue un creador libre, espontáneo y apasionado que renovó la fisonomía del lenguaje sonoro y consiguió que la música española estrechara sus lazos con las tendencias vanguardistas del florecimiento europeo.

A petición hecha por los herederos de Falla, terminó la cantata escénica del oratorio “La Atlántida” que Falla, a su fallecimiento, dejó inacabada.

Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, recibió como galardones a su carrera la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y el Premio Nacional de Música en dos ocasiones (1925 y 1983).

A la temprana edad de diecisiete años, Halffter escribió su Hommages, Petite Suite pour Trio, en homenaje a tres compositores y al crítico Adolfo Salazar. De hecho, el impacto de Poulenc, Stravinsky y Debussy era ya patente en el joven músico. El homenaje dedicado a Adolfo Salazar le supuso un acercamiento con Manuel de Falla, ya que siendo entonces Salazar el crítico musical más influyente en España, envió una copia de esta obra a Manuel de Falla quien, impresionado por la creatividad de Halffter, anotó un “¡bravo!” en una de sus páginas.

El musicólogo Carlos J. Costas redactó para el estreno de la obra en el Auditorio Nacional de Madrid unas notas que se transcriben a continuación: La idea del homenaje es frecuente en los tiempos de E. Halffter. Alterna entre la “tombeau” para los amigos desaparecidos o los homenajes a figuras del pasado y los “Homenajes” directos para los amigos próximos. Y en ambos casos los compositores juegan a la imitación o a la evocación de los destinatarios del mensaje. La Suite de Ernesto Hallffter no es una excepción. Los lenguajes de Francis Poulenc, Igor Stravinsky, Adolfo Salazar y el Debussy de “La siesta de un fauno” van siendo sugeridos a lo largo de las cuatro partes de la Suite. En las dos primeras y en la última la intención es fácilmente reconocible. En la tercera, sin duda la más afortunada, la de mayor efecto, se produce un doble juego. Ernesto Halffter se “acerca” a Adolfo Salazar a través de Falla. Ambos fueron nexo recíproco de su relación, de la que surgiría la de maestro-discípulo que marcó la de Falla-Halffter para toda la obra de este último. Y hay más: en los “tempi”, Ernesto Halffter busca también una representación simbólica de los dedicatarios. Ese es el límite. Como adoptando los puntos de vista de Picasso parece repetir con él: “Un maestro es el que no consigue copiar enteramente”. Y en este caso, se puede añadir: aunque en cierta medida sea esa la intención de la obra”.

Trío en Do, Evaristo Fernández Blanco

 

Evaristo Fernández Blanco (Astorga, 1902-Madrid, 1993), fue el último alumno de Tomás Bretón y el primero de Conrado del Campo. Formado también en Alemania, se trata de un músico original cuya obra refleja las conjunciones de las tendencias nacionalistas, clásicas y modernistas, conformando un estilo personalísimo en el que siempre tuvo cabida el folklore leonés.

A su regreso de Alemania, Evaristo Fernández entró a formar parte como pianista del Sexteto de Unión Radio Urgoiti, emisora a la que estaban vinculados varios músicos de la Generación del 27, como Rodolfo Halffter, Bacarisse, Remacha, Pitaluga y Bautista, con los que tuvo mucha relación.

La guerra civil diezmó su obra y condicionó su vida musical. Desaparecieron muchas de sus partituras y más tarde, por razones políticas, perdió su trabajo en el Sexteto de Radio Unión, teniendo que permanecer escondido durante varios años en una aldea de Pontevedra.

La obra de Evaristo Fernández Blanco es, para las fechas en que fue compuesta, notablemente innovadora. Sus “Poemas Líricos”, por ejemplo, son precursores del serialismo musical. En palabras del crítico y compositor Miguel Alonso, es quizá la primera partitura editada en España escrita dentro de la estética y el espíritu del serialismo, o si se prefiere, de un preserialismo”. Estudioso de la obra de Schönberg, cultivó en algunas de sus obras sinfónicas el dodecafonismo, aunque de forma peculiar, y su actitud es fiel reflejo de su tiempo: influjo del grupode “Les six”, Stravinsky y el universo del jazz y la música de café.

Luciano Gómez Sarmiento, pianista del Trío Mompou, escribe a propósito del Trío en Do : Las texturas incesantes y rápidas, tan empleadas por Stravinsky, llenan por entero este Trío. Y, a manera de movimiento perpetuo, reflejan una realidad externa: el salón de baile de la época, en el que alternan las danzas casi orgiásticas de origen negro (el jazz) y las lánguidas canciones sentimentales. El piano, con su pulso nervioso deja aparecer en las melodías, más que lentas, arrastradas, de la cuerda, esa blandura escasamente articulada. Los dos tiempos extremos se remansan en el tiempo central de modo muy original, distendiendo un poco los materiales y conservando la misma estructura básica. De esta forma, el frenesí inicial y final se mantiene, aunque en estado latente y como reprimido, en el lento. La obra corre de un solo trazo y nos asombra por su precisión y capacidad de símbolo, representación extraordinaria y perfecta de un estilo y una época”.

Trío, Robert Gerhard

Robert Gerhard (Valls, Tarragona, 1896-Cambridge, 1970) fue, quizás, el principal compositor de esta generación y el más difundido a escala internacional. De origen suizo, estudió con Granados, Marshall y Pedrell, siendo el único discípulo español que tuvo Schöenberg.

Después de algunas obras insertas en la en la huella del nacionalismo catalán, Gerhard empieza a desarrollar un estilo avanzado, aunando posteriormente las corrientes dodecafónicas de Schönberg, introducidas por él en España, con una métrica derivada de la música española de Falla.

Tras su matrimonio, fija su residencia en Barcelona durante ocho años, donde desarrolla una intensa labor como organizador, difusor de ideas, promotor y editor. Colabora como articulista en la “Revista de Catalunya” y el semanario “Mirador”. Más tarde presta servicios al frente del Departamento de Música de la Biblioteca de Catalunya, realizando también traducciones de libros alemanes para la Editorial Labor e importantes trabajos musicológicos.

Su instalación en Inglaterra produce una etapa en la que los rasgos nacionalistas españoles se acentúan en un cierto neoclasicismo casticista. A partir de ese momento, Gerhard depura su lenguaje desde la fusión de elementos españoles, especialmente en la métrica, y el lenguaje dodecafónico, guardando no obstante su música una vertiente lírica y rítmica muy importante. Pero su producción va mucho más allá, logrando un estilo coherente, personal y tremendamente creativo. Por ello resulta extremadamente paradójico que uno de los más importantes compositores que ha producido España continúe siendo un semidesconocido en su país de origen. Posiblemente es el caso más flagrante en que la dispersión de la guerra perjudicó a la música española.

En Inglaterra es nombrado Commander of the British Empire, recibiendo asimismo el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de Cambridge.

El Trío para violín, violoncello y piano es una de sus primeras obras catalogadas (el compositor tenía 22 años cuando la escribió) y está dedicado a su maestro Felipe Pedrell. Las influencias de Debussy y de Falla son evidentes especialmente en los dos primeros movimientos, siendo menos aparentes en el tercero, donde dispositivos armónicos y estructurales muy originales e imaginativos, revelan un talento musical excepcional en su tiempo y lugar. Es un Trío de textura clásica, con tres movimientos, desarrollando con libertad la forma sonata del primero, el “lied” del segundo y el rondó del tercero, y construyendo un mundo sonoro rico y, sin duda, permeable a la influencia del entorno: Ravel había compuesto su Trío cuatro años antes, Debussy moría precisamente ese mismo año y los compositores de esa generación sublimaban a través de su música los sentimientos de la cultura popular catalana.

Trío Salduie

INTÉRPRETES

TRÍO SALDUIE

JOAN CHIC (VIOLINISTA Y COMPOSITOR)

Joan Chic es Profesor de Violín, Música de Cámara y director del “Taller de Música Contemporánea” del Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza.

Junto al organista Jesús Gonzalo, ha dado recitales de violín barroco en España, Irlanda, Líbano, Uruguay, Marruecos, Portugal e Italia, y ha grabado el CD “Despertad Sentidos” para la institución Fernando el Católico :

“Los dos músicos controlan su arte a la perfección y ejecutan su programa de música española del siglo XVII con comodidad y exactitud estilística”… ”Excelente”. Goldberg Num. 24 (Roger Tellart).

Destaca su participación como ponente en el “ Festival Spaziomusica ” de Cerdeña con el tema Recursos del barroco en la música contemporánea . Es invitado a dirigir a la orquesta barroca “ Los Mvsicos de sv Alteza” con su obra “Ay, Infelice” y la obra “Preghiera e tortura” del compositor Andrea Saba , en Roma, Cagliari, Sassari y Barcelona -orquesta con la que colabora habitualmente como violinista en conciertos y grabaciones discográficas-.

Fue premiado como compositor en tres ocasiones por la Generalitat de Catalunya. Tiene obras publicadas por las editoriales “Boileau”, “La mà de guido” y “Tritó”.

Ha trabajado como arreglista musical para productoras teatrales y compuesto obras para compañías como “Thomas Noone Dance”.

Ha grabado tres CDs como compositor-intérprete: “Atisbos”, “Ignoto” y “Cromos”: “Su música plenamente vanguardista confluye en un resultado en el que lo que más sorprende es la pureza de la música en sí misma.”; “...la tímbrica y el sonido puro juegan un papel determinante”; “gran originalidad y atrevimiento de planteamientos”; “ ...cuidadosamente trabajado, en el que el equilibrio de la sonoridad y la habilidad para controlar los matices del tiempo conforman los ejes de su personal estilo compositivo”. CD Compact Num. 173 (Lluís Trullén)

“...repleto de recursos técnicos innovadores. ”, “ ... muestra una visión optimista del futuro” Audio Clásica Num. 94 (Raquel Royo)

“...este disco compacto rompe todos los moldes preestablecidos en la música contemporánea. Música atrevida, sin parangón, de una gran originalidad, conmovedora desde el primer segundo hasta el último, que irrumpe en nuestro subconsciente por todos sus flancos...” Música y Educación. Num. 59

Actualmente dirige la agrupación “Joan Chic Ensemble” realizando grabaciones para discográficas, teatro, cortometrajes, documentales y danza, así como conciertos con los más variados artistas.   

CLAUDIA GABRIELLI (VIOLONCELLO)

Nacida en Innsbruck (Austria), cursó sus estudios musicales en el “Mozarteum” de Salzburgo, donde estudió, entre otros, con Nikolaus Harnoncourt. Su carrera profesional se desarrolla tanto en Austria como en España, y se caracteriza por la combinación de su actividad concertista con la continua dedicación a la enseñanza.

Conoce España haciendo el camino de Santiago en bicicleta y decide venirse para un año… En 1989 gana la audición al puesto de ayuda de solista en la Orquesta Sinfónica de Baleares y en 1991 el de primer violonchelo de la Orquesta Ciudad de Granada, dirigida por Josep Pons.

Desde 1998 vive en Logroño, donde es profesora titular del Conservatorio Profesional de Música de la Rioja, desarrollando a la vez diversas actividades musicales: diseña un ciclo de cámara “Europa - Espacio Musical”, donde actúa junto al Cuarteto “Aguinaga” y Graham Jacksam, con quien ofrece también un recital en el ciclo “Homenaje a Joaquín Turina”. Ha actuado como solista junto a la Orquesta Sinfónica de la Rioja interpretando las “Variaciones” de Tchaikovski.

En el conservatorio organiza y coordina cursos de educación corporal para instrumentistas, masterclass para violonchelo, así como un curso de composición para jóvenes músicos.

Actualmente está coordinando un proyecto Comenius donde el Conservatorio tiene como socios los Conservatorios de Feldkirch/ Austria y de Lahti/ Finlandia.

CONSUELO ROY (PIANO)

De Consuelo Roy ha dicho la crítica:

“... Su pensamiento sobre el sonido y sobre las obras es reflexivo y elegante. Crea para cada pieza un mundo sonoro propio, amplio y refinado en la dinámica y preciso en la elucidación de frases y texturas ...”

Tras un precoz comienzo de sus estudios musicales a la edad de cuatro años, cursa el Grado Profesional en Huesca, su ciudad natal. Con tan sólo 10 años es nombrada organista titular de la Iglesia de San Pedro de dicha ciudad, cargo que desempeña durante los doce años siguientes compaginándolo con el resto de sus estudios.

Realiza sus estudios superiores en el Conservatorio Superior de Música de Zaragoza, culminando su carrera con Premio de Honor de Grado Superior de Piano. Asimismo, complementa su formación con los estudios de Armonía, en los que también obtiene Premio de Honor, los de Composición e Instrumentación y los superiores de Música de Cámara y Pedagogía, terminando estos últimos con la calificación de Matrícula de Honor.

Ha asistido a cursos de técnica e interpretación pianística con Ramón Coll, Andre de Groote, Mario Monreal y Patrick Cohen, entre otros.

Su perfeccionamiento pianístico lo realiza, durante cinco años, con el insigne pianista Luis Galve.

De 1982 a 1991 forma dúo de piano a cuatro manos con Luis Lluciá con el que realiza grabaciones en directo para diferentes radios, y conciertos, entre otros, para ISME (Sociedad Internacional para la Educación Musical). En 1988 son invitados a tocar en el Palacio Pitti de Florencia, obteniendo gran éxito de crítica y público. Como solista ha dado conciertos en diferentes provincias españolas y ha participado en los Festivales de Goya celebrados en Zaragoza.

En 2005 es invitada a formar parte del jurado del II Concurso de Piano “Antón García Abril”.

Actualmente comparte su carrera concertística con la docencia, siendo profesora titular de piano en el Conservatorio Profesional de Música de Zaragoza.

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