Un Alquimista de las Contradicciones. Schumann
| PASIÓN Y POESÍA | |
| 1ª Parte | |
Clara SCHUMANN (1819-1896) Este trío fue compuesto |
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| 2ª Parte | |
| Robert SCHUMANN (1810-1856) Trío en Fa Mayor, opus 80 (1847) • Molto animato • Con espressione intima • In tempo moderato • Non troppo vivo |
Un bello concierto que reúne en la música a dos grandes poetas del piano, Clara y Robert Schumann, que se amaron apasionadamente antes y después de su matrimonio. Este tuvo lugar el 12 de septiembre de 1840 en la parroquia de Schönfeld, un pueblo próximo a Leipzig. Al día siguiente de la boda Clara cumplió 21 años, pues había nacido el 13 de septiembre de 1819 en Leipzig. En los dieciséis años que duró el matrimonio tuvieron ocho hijos, a saber: Marie (1841-1929); Elise (1843-1928); Julie (1845-1872); Emil (1846-1847); Ludwig (1848-1899), Ferdinand (18491891), Eugenie (1851-1938) y Félix (1854-1879).
Aquel año Robert compuso un número enorme de canciones, entre ellas los ciclos de “lieder” titulados Liederkreis Op. 24. Myrthen Op. 25 y Freuenliebe undleben Op. 42. Y ella, en contra de lo que se ha dicho equivocadamente con frecuencia, continuó componiendo después de la boda. Recordemos, por ejemplo que, entre 1841 y 1842 escribió la Sonata en Sol menor y por entonces el Segundo scherzo , Op. 14, de 1841. Los hijos le fueron apartando de la composición, pero pese al intenso trabajo doméstico, tuvo tiempo de terminar las colecciones de lieder Op. 12.Op. 13 y Op. 23, el Impromptu en Mi mayor para piano, los Tres preludios y fugas, O. 16, las Piezas fugitivas, Op. 17, y más tarde, en 1853, obras tan bellas como las Tres romanzas Op. 21 y las Variaciones sobre un tema de Schumann, Op. 20.
Clara Schumann (1819-1896) era hija del profesor de piano Friedrich Wieck, que también dio clases a Robert antes de convertirse en su marido. El profesor se oponía a ese matrimonio, si bien reconocía el talento de Schumann, pero el amor que su hija y su alumno se profesaban salvó todas sus negativas.
Desde niña, Clara mostró excepcionales aptitudes como pianista y compositora (obras tan tempranas como las Soirées Musicales, Op. 6 o el Concierto para piano y orquesta escritas a los quince años, lo demuestran. A los nueve ya había dado un concierto privado en Leipzig, su ciudad natal, y dos años más tarde se presentó en la célebre sala de la Gewandhaus, iniciando una serie de giras que le llevarían hasta Paris.
En los primeros años de matrimonio tuvo que ser consciente de que su obra, casi siempre volcada hacia el “lied” y el piano sólo, pese a su excelente nivel y el aplauso que siempre recibía era de menor potencia artística y espiritual que la de su marido en esos mismos campos.
Quizá por ello y por la atención que requerían sus hijos, redujo su labor compositiva, dedicándose cuando le era posible e interpretar en público la obra de su esposo, algo que ya comenzó a hacer durante su noviazgo. Recordemos que en 1837, en la Gewandhaus de Leipzig, dio a conocer los sensacionales Estudios sinfónicos. Durante los años de casada aun compuso piezas notables, como las ya citadas, las Tres fugas sobre temas de J. S. Bach o el Preludio y fuga en Fa sostenido menor, pero a la muerte de Robert, en 1856, prácticamente dejó la composición para dedicarse en cuerpo y alma a difundir la obra de su amado.
Este mientras vivió, siempre estuvo atento a las composiciones de ella, como lo prueban los Impromptu,
O. 5, sobre una romanza de Clara Wieck, de los que realizó dos versiones, una en 1833 y otra en 1850. O el andantino de la Sonata núm. 3 en Fa menor, Op. 14, donde utilizó la última de las Cuatro piezas características Op. 5, de Clara, su escena fantástica de El Ballet de los Aparecidos.
Hoy volvemos a unir a la inmortal pareja Robert-Clara con dos hermosos tríos para violín, violonchelo y piano. El de ella está compuesto para conmemorar el séptimo aniversario de su boda. Lo inició durante el invierno de 1845, año en que Wagner había presentado, por fin, a sus compatriotas, la ópera Tannhäuser en Dresde. Clara se hallaba en estado del que sería su cuarto hijo, el primero de los varones, Emil. No podía viajar para dar conciertos y se puso a componer y a estudiar, junto a su marido, la obra de Bach y la de Cherubini. El más schumaniano de los movimientos es el “allegro” inicial, de grandes proporciones. Es gracioso y lleno de encanto el “scherzo” que sigue. El andante, en sol mayor, dulce y melodioso, incluye una agitada sección central que va al modo menor antes de que se retome la primera sección con un bello pasaje para el violonchelo. El finale, “allegretto” ha sido visto como el mejor ejemplo de las buenas cosas que Clara podía haber legado si hubiese proseguido en la composición. Aquí no está lejos del arte delicado y brillante de Mendelssohn.
En cuanto al segundo trío de Schumann, el Trio en Fa mayor, Op. 80. trabajó en él en Dresde, desde agosto a noviembre de1847. No lo terminó entonces porque se le interpusieron dos importantes obras, la ópera Genoveva, sobre la célebre leyenda de Genoveva de Brabante, a partir de las obras de Ludwig Tieck y Friedrich Hebbel, y la música escénica para Manfred de Byron.
El Trío en Fa mayor, no se escucha tanto como el núm. 1, en Re menor, pero es igual de bello, en especial sus dos primeros movimientos, “muy animado” el primero y “con íntima expresión” el segundo. El estudio de Bach al que se había dedicado el matrimonio en esa época, tiene reflejo en toda la pieza, no por ello menos apasionada y romántica que otras obras de Schumann. El Trio fue acabado en la primavera de 1849 y su estreno tuvo lugar en el domicilio de los Schumann, en Düsseldorf, durante una velada en la cual se cantaron los Spanisches Liederspiel, Op. 74, cuyo apéndice es la famosa canción de Manuel García “Yo que soy contrabandista”.
INTÉRPRETES
El día 20 de Mayo 1996, en que se cumplían cien años exactos de la muerte de Clara Schumann, tres interpretes profundamente vinculadas a la Música de Cámara a lo largo de toda su vida profesional, hicieron pública su decisión de dar al trío que formaban el nombre de su ilustre antecesora. Clara Schumann fue persona ejemplar por muchos conceptos, tanto artísticos como humanos. Gran dama del piano, en sus continuas actuaciones en gira por toda Europa, en una época en que se viajaba en diligencia, fue una concertista aceptada como su igual por sus grandes coetáneos, Listz, Chopin, Mendelssohn, su propio marido Robert Schumann; y todo ello sin dejar de atender a sus alumnos, primero en Leipzig y luego en Dussendorf, Frankfurt y Berlín; y a su numerosa familia, nada menos que siete hijos, que quedaron a su exclusivo cargo por la prematura muerte de su marido. Que desde su viudez (1856), hasta su muerte (1896), encontrase tiempo y humor para ser además del gran Johannes Brahms, acaban de hacer realmente admirable la figura de Clara Schumann, que supo compaginar una vida plenamente realizada como mujer, madre, esposa, amante e inspiradora de grandes genios: Schumann, del que vivió enamorada desde su propia adolescencia hasta la muerte de el; Brahms, el único hombre en su vida hasta su propia muerte. El Trío Clara Schumann eligió para su presentación pública en fecha tan señalada, el trío que compuso Clara a sus 17 años, una obra deliciosa, que nos “explica”, con total transferencia la personalidad de esa gran mujer, sensible y sólida a la vez. Brahms, el hombre de la segunda parte de su vida, apenas consiguió sobrevivir a Clara unos meses: el Trío Clara Schumann ofreció en el siguiente año 1997, año del centenario de la muerte de Brahms, la Integral de su MÚSICA DE CAMARA, no solo la escrita para el propio trío de piano, violín y violonchelo, (los tríos Op. 8. Op. 87 y Op. 10), sino también los tríos con clarinete y con trompa; más los cuartetos y el quinteto con piano, hasta un total de 17 obras, contando, cuando corresponde, con la colaboración de otros estimados colegas. El Trío Clara Schumann considera un timbre de honor haberse especializado muy particularmente en la interpretación de la música de Brahms. Probablemente a Clara Schumann le habría gustado.
Nació en Kiev. Se graduó en la Escuela Central Especial de Moscú y más tarde ingresó en el Conservatorio Chaikovski de Moscú, en la clase del Profesor Y.
Yankelevich. Termino sus estudios de posgrado en el año 1979, en la Instituto Gniesini de Moscú. El año 1976 ganó el concurso internacional para músicos jóvenes Concertino Praga, y en 1977 obtuvo el primer premio del concurso de violinistas de Rusia. Desde 1979 hasta 1990 fue miembro de la Orquesta del Teatro Bolshoih y también fue solista de la Filarmónica de Moscú. Ha realizado grabaciones con obras de gran virtuosismo para la Radio y Televisión Ucraniana y Rusa. En 1991 se trasladó a Barcelona y desde entonces ha ofrecido numerosos conciertos en España, América del Sur, Francia, Suiza, Oriente Medio entre otros lugares como solista y como miembro del Dúo Voronkov (violín y piano), el cuarteto Glinka y el Trío Clara Schumann. Ha realizado grabaciones para las radios Nacional de España, Cataluña Música y Radio Nacional de Suiza. En la Temporada 2001-2002 fue concertino invitada del Teatro del Liceu. Ha grabado obras de Javier Turull (como solista de la Camerata Mediterránea), de Eduard Toldrà (con el Cuarteto Glinka), galardonada con el Premio de la ciudad de Barcelona, de Pavel Juon (con la pianista Evelyne Dubourg), de la que la prestigiosa revista “Strad” ha escrito: “...la afinación de Voronkova es infalible, incluso en los registros más agudos del Instrumento... La cualidad tonal redonda y opulenta de Voronkova es ideal para el casi erótico romanticismo de la tercera sonata... la violinista produce un notable espectro de tranquilos colores tonales... Difícilmente la música de Juon podía esperar abogados más convincentes...”.
Recientemente han salido los discos Grandes quintetos
II, Obras de E. Granados (con el Cuarteto Glinka), Obras para violín de J. Rodrigo. La grabación de integral de las obras para violín de Javier Montsalvatge recibió una total aprobación del compositor, quien ha escrito; “...la violinista rusa ofrece mis obras para violín en las que aplica a cada una expresión lírica, suave, enérgica o dinámica que requieren con una especial fuerza comunicativa”. Es una de las violinistas más interesantes que hemos podido escuchar actualmente. Sus actuaciones como solista ha recibido entusiastas comentarios de la critica, que ha dicho de ella: “en el Concierto de Chaikovsky de Ala Voronkova se mostró con la magia y el genio de Oistrach... Sublime”.
Paralelamente a su actividad concertística, realiza una intensa labor pedagógica impartiendo clases magistrales en diversos centros de enseñanza musical y como profesora de la Academia Marshall, dirigida por Alicia de Larrocha.
Violonchelista de origen yugoslavo, Suzana Stefanovic nació en 1966 en Belgrado. Fue alumna de Relja Cetkovic en su ciudad natal y de Janos Starker en Bloomington, Indiana, EEUU, de quien llegaría a ser asistente. Ganó primeros premios en numerosos concursos de su país, donde tocó recitales y actuó con las orquestas filarmónicas de Belgrado, Zagreb, Sarajevo, Skopie, los Solistas de Zagreb y otros. Reside en España desde 1988. Fue asistente de solista de la Orquesta Ciudad de Barcelona y profesora del Conservatorio del Liceo y desde 1991 es Solista de la Orquesta Sinfónica de Radiotelevisión Española. Suzana Stefanovic ha actuado con la Orquesta Ciudad de Barcelona, Orquesta Sinfónica de Radiotelevisión Española y Orquesta de Cámara de Europa, con los maestros Decker, Comissiona, Ben-Dor y García Asensio. Ha estrenado obras para violonchelo solo de Taverna-Bech, Iges y Olavide en los Festivales de Música Contemporánea de Alicante y Barcelona. Como miembro del Trío Modus estrenó tríos de cuerda dedicado a dicho grupo de Bustamante, Greco y Torres y también ofrecieron la primera audición en España del Divertissement de Jean Françaix, con la Orquesta de la Comunidad de Madrid y José Ramón Encinar. Suzana Stefanovic forma parte asimismo de los tríos Gala (con flauta y piano) y del trío de piano Clara Schumann, con el que realizó la integral de las obras de cámara con piano de Johannes Brahms en el centenario de su muerte, en Madrid y Barcelona. Paralelamente a su carrera de concertista, desarrolla una importante actividad educativa. Gracias a la amabilidad de Don Pablo Palma, toca un violoncello G. Guadanini.
Formada al lado de su padre, el ilustre violonchelista Juan Ruiz-Casaux, de quien fue colaboradora habitual, estudió con él a partir de su primera infancia la practica totalidad del gran repertorio de la música de cámara. Discípula en el piano de Enrique Aroca, obtuvo su título en conservatorio de Madrid, consiguiendo el Primer Premio de Virtuosismo. Recibió clases de perfeccionamiento de Harry Kauffman y Tristan Riselin, habiendo posteriormente en Londres con Maria Curzio. Sus actuaciones profesionales han cubierto, junto a España, los países de mayor tradición musical, en particular Francia, Inglaterra, Bélgica, Suiza, Italia, Grecia y Rumania. Mar Ruiz-Casaux ha cultivado todo el repertorio de la música de cámara con piano, especialidad a la que se dedica en total exclusiva. Está considerada una especialista en la obra de Brahms, cuya integral ha interpretado en varias ocasiones. La primera de ellas en 1983, fue la primera presentación integral absoluta realizada nunca en España. En 1996 fundó el Trío Clara Schumann formación a la que dedica prioritariamente su actividad profesional. En 1984 asumió la dirección artística de la Asociación Española de Música de Camara, fundada por su padre en 1951, entidad pionera en el cultivo y difusión de la música de cámara en nuestro país.