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El Texto Iluminado. La Aventura
7 febrero al 7 marzo 2006
fotografía cartel
Cines Moderno. Plaza Martínez Zaporta, 5. Logroño
20,00 h
Venta de abonos (10 €) el día 7 de febrero a partir de las 6 de la tarde en la taquilla de los cines Moderno.
Venta de localidades (3 €) todos los días de proyección del ciclo a partir de las 6 de la tarde en la taquilla de los cines Moderno.
El increíble hombre menguanteEl increíble hombre menguante
The incredible shrinking man / 1957 / EEUU / Universal / 81 / V.O.S.E.
7 DE MARZO DE 2006

Guión: Richard Matheson y Richard Allan Simmons, basado en novela The Shrinking Man de Richard Matheson.
Director: Jack Arnold. Director de fotografía: Ellis W. Carter, en Blanco y negro.
Música: Fred Carling, E. Lawrence,
Director musical Joseph Gershenson.
Efectos especiales: Clifford Stine, Roswell A. Hoffman y Everet A. Broussard.
Intérpretes: Grant Wiliams, Randy Stuart, April Kent, Paul Langton, Raymond Bailey, Billy Curtis, Frank Scannell, Diana Darrin, Wiliam Schallert, Helene Marshall.

Nacido en Allendale (Nueva Yersey) en 1926, el gran Matheson divide su obra, que ya ronda los cuarenta años de actividad ininterrumpida, en diversas facetas, siempre relacionadas; entre ellas, destacan la del autor de relatos de terror-fantasía y de ciencia-ficción (sobre el particular, recomiendo las antologías Shock, Shock II y Shock III, editadas por Nova Dell, y Las playas del espacio y El tercero a partir del sol, ídem por Edhasa, respectivamente), la de la novelista —en este apartado sólo tres títulos, y a cuál mejor, cuentan con traducción española: El hombre menguante, en Bruguera y fuente de la película aquí comentada: La casa infernal, en Vidorama y con una estimable versión fílmica. La leyenda de la mansión del infierno (1973) de John Hough; y Soy leyenda, en Minotauro y llevada al cine en dos ocasiones, la una con resultado desconocido, L'ultimo uomo della terra (1964) de Sidney Salkow y Ubaldo Ragona, la otra de forma deplorable, El último hombre vivo (1971) de Boris Segal— la de autor de guiones originales —alguno tan famoso como el de El diablo sobre ruedas (1972), la “opera prima” de Steven Spielberg— para cine, radio y televisión, y la de adaptador de escritos propios (por ejemplo los mentados casos de El hombre menguante y La casa infernal) o ajenos (y de personalidades tan dispares como Bram Stoker, Fritz Leiber y Julio Verne) para estos tres mismos medios. Remito al interesado al fanzine madrileño Sueño de Fevre, pues público en su segundo número la mejor filmografía —cinematográfica y televisiva— que conozco a Matheson. (...) Para finalizar, un par de curiosidades, que deben considerarse a la hora de enjuiciar El increíble hombre menguante. Primero, que Matheson al escribir el guión debió renunciar a la construcción por flashbacks de la novela, reestructurando la historia de forma lineal ante la insistencia de Zugsmith, del mismo modo que tuvo que escribir un primer tratamiento para una posible continuación, The fantastic little girl. “Afortunadamente no se hizo”, declaraba con sorna el novelista en una entrevista publicada por la revista Cine-fantastique en 1974). Y, segundo, que la Universal estimó oportuno tamizar con cierto cariz pseudocatólico el desenlace (“Para Dios no existe el cero ni el infinito”, se escucha en off), en contra del criterio del autor, que lógicamente prefería esa gallarda sublimación metafísica de la angustia existencial, del Angst, que implica la conclusión de su novela.

Carlos Aguilar.
Nosferatu, 14/15, Febrero de 1994, pp. 196-198.

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