Mozart y el
clásicismo vienés
13 de marzo, 2006
Recital de piano
"MI QUERIDO AMIGO HAYDN"
Claudio Martínez Mehner, piano
PARTE I
Sonata en Sol Mayor KV 283
W. A. Mozart (1756-1791)
Allegro
Andante
Presto
Sonata en la menor KV 310
W. A. Mozart
Allegro maestoso
Andante cantabile con espressione
Presto
PARTE II
Sonata en mi menor, Hob.XVI: 34
F. J. Haydn (1732-1809)
Presto
Adagio
Vivace molto
Sonata en Sol Mayor, op. 31 Nº 1
L. van Beethoven (1770-1827)
Allegro vivace
Adagio grazioso
Allegretto
Mozart admiró a Haydn y fue admirado por él. Si con los seis Cuartetos op. 33, el arte camerístico del maestro de Esterházy llegó a la perfección, ello suscitó la hermosa respuesta mozartiana, en forma de otros seis Cuartetos que dedicó a "mi querido amigo Haydn" confesando haberlos realizado "tras largo y penoso estudio". Esto sucedía en 1785, y era la culminación de una relación de influencias mutuas que se cuentan entre las más fructíferas de la historia de la música.
La sonata en Sol Mayor KV 283 es la quinta de un grupo de seis sonatas para piano que vieron la luz durante el período salzburgués de preparación del viaje de Munich, en el cual se representó su ópera La finta Giardiniera. Fue compuesta a finales de 1774, cuando Mozart contaba con 18 años y bajo la influencia directa de las sonatas de Joseph Haydn y es, tal vez, la más lograda.
El Allegro por ejemplo, con sus dos temas contrastantes, lleva a una pequeña cadencia que es típicamente de Haydn. Aquí y allá, en el cantarín Andante, o en el elaborado Presto, nos encontramos la impronta del estilo y el espíritu del maestro de Esterházy. "El estilo clásico no nació hasta que Haydn y Mozart, juntos y por separado, crearon un estilo en que el efecto dramático aparecía motivado de manera sorprendente y lógica a la vez y en donde expresión y elegancia se daban la mano" (Rosen).
La conocida sonata en la menor KV 310 fue compuesta en París entre marzo y junio de 1778. Mozart contaba, pues, veintidós años, pero pese a su juventud ya había transformado rápidamente su estilo y sus ideas, como deja traslucir esta obra, que podemos contar entre lo mejor del Mozart joven. El Allegro maestoso muestra una gran autonomía, y una verdadera riqueza de inspiración. Se ha señalado como sus modelos a Schobert o Hullmandel, pero verdaderamente la personalidad mozartiana se impone sobre ellos. El Andante cantabile con espressione es muy melodioso, lo que no impide cierto pathos enérgico que también se manifiesta. El movimiento rítmico del Presto cierra la pieza, cuyo modo menor presta mayor densidad expresiva, algo de excepcional y de particular, como siempre que Mozart adopta una tonalidad de estas características.
Las obras para teclado de Haydn comprenden sonatas (Hob XVI), tríos (Hob XV) y divertimentos y cuartetos (Hob XIV). A partir de la Sonata nº 20 (1771) hay clara evidencia, aunque todavía indirecta, de que ya está componiendo para el fortepiano -posiblemente coexistiendo con el clave-, lo que podemos ver por las indicaciones dinámicas. A partir de la década de los 80, el fortepiano empezó a ganar la partida. Muchas de estas obras para teclado estaban compuestas para las damas, fueran éstas alumnas en sus primeros años, o amigas del compositor. Así, las hermanas Auenbrugger, la Sra. Genzinger, la Sra. Schroeter y Therese Jansen fueron dedicatarias de muchas de estas obras. La gran mayoría son en tres movimientos, rápido-lento-rápido, como ésta, que se escribió el 15 de enero de 1784 y que forma parte de un grupo de tres sonatas. El modo menor le confiere un aire melancólico y encantador, pleno de intimidad y de sumo interés, tanto formal como expresivo. Está escrita en Esterházy, como tantas otras y, seguramente, como escribía Haydn hablando de otra sonata suya "para ayudar a matar el tiempo en caso de gran aburrimiento".
El tiempo ha ayudado a revalorizar la Sonata en Sol Mayor op. 31 nº 1 de Beethoven, que en su día fue criticada como falta de aliento y desequilibrada por cierto humor sarcástico que parece relampaguear en ella. Hoy se aprecia mejor que estamos ante unas "sonatas que son a la vez epílogo y despedida del tipo de sonata del clasicismo maduro, y también transición hacia una nueva línea de desarrollo cuyas potencialidades se realizarán en las obras beethovenianas de los últimos años" (Solomon). Fue escrita en Viena cuando el compositor contaba 32 años, esto es, entre 1801 y 1802 y consta de tres movimientos. Su divertido Allegro inicial da paso a un larguísimo segundo movimiento, enigmático, muy inusual. Finaliza con un minué-rondó, con un tema, afín al del famoso minué de Boccherini, sometido a variaciones muy virtuosísticas.
CLAUDIO MARTÍNEZ MEHNER , Piano
Nace en Alemania en 1970. Comenzó sus estudios en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde obtiene su Título de Profesor Superior de Piano con Premio Fin de Carrera en 1989. Realiza estudios en el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, la Escuela Superior de Música Reina Sofia en Madrid, la Musikhochschule de Freiburg (Alemania), la Fundazione per il Pianoforte (Italia) y el Conservatorio Peabody en Baltimore (Estados Unidos).
Como solista ha actuado por toda Europa, Estados Unidos, Rusia, America Central y Japón, presentándose con orquestas como las de Munich, Moscú, Teatro Alla Scala, Scottish Chamber Orchestra, Radio Svizzera Italiana, Norddeutsche Rundfunk y la mayoría de orquestas sinfónicas españolas.
Ha sido director artístico de la Escuela de Verano y Festival Internacional de Lucena. En la actualidad es profesor asistente de piano en la Escuela Superior de Música Reina Sofia y catedrático de piano en el Conservatorio Superior de Música de Salamanca.